viernes, 25 de marzo de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 56: Guerra económica contra Rusia

EDITORIAL: Y colorín, colorado...


Tras destrozar nuestras vidas durante dos años y cobrarse innumerables víctimas entre los sectores más podres e indefensos de la población, de un día para otro la dictadura sanitaria ha dejado de existir. Prueba de ello es que el Ministerio de Sanidad ya no dice los datos diarios sobre infecciones, eliminando el parte del miedo usado para a mantener el pánico, o que por arte de magia ya no importe el aumento de las infecciones y se apresure el gobierno a eliminar unas “medidas contra la pandemia” que no han logrado evitar ni una sola “ola”, ni proteger a los grupos de riesgo. Como denunciaba el profesor Ehud Qimron, jefe del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Tel Aviv y uno de los principales inmunólogos israelíes en su artículo Es hora de admitir el fracaso:


Dos años después, finalmente os dais cuenta de que un virus respiratorio no se puede derrotar y que cualquier intento de este tipo está condenado al fracaso... Os negasteis a admitir que la infección llega en olas que se desvanecen por sí solas, a pesar de años de observaciones y conocimientos científicos... Os negáis a admitir que los test a gran escala son ineficaces... Os negáis a admitir que la recuperación de la enfermedad tras haberla pasado protege más que una vacuna... Habéis destruido la educación de nuestros hijos y su futuro. Hicisteis que los niños se sintieran culpables, estuvieran asustados, fumaran, bebieran, se volvieran adictos, abandonaran la escuela y se pelearan, como atestiguan los directores de escuelas de todo el país. Habéis dañado los medios de subsistencia, la economía, los derechos humanos, la salud mental y la salud física de la población... Calumniasteis a compañeros que no se rendían ante vosotros, pusisteis al pueblo en su contra, habéis dividido a la sociedad y habéis polarizado los debates. Habéis calificado a las personas que optaron por no vacunarse de enemigos del público y propagadores de enfermedades sin ninguna base científica...


Quienes en AyR nos negamos a ceder, sin duda ayudados por haber formado parte del movimiento de insumisión, hemos podido entender, por fin, lo que los libros de historia eran incapaces de transmitir: como  el uso dosificado de mecanismos de propaganda que no tienen nada que envidiar a Goebbels puede volver loca una sociedad mediante y convertir a la gente en lobos a la caza de víctimas señaladas con el dedo. No tiene ningún secreto ya el cómo pudo existir la Inquisición o imponerse el nazismo en Alemania. Nuestra imagen de la sociedad, el ser humano, la izquierda en su conjunto y el movimiento anarquista en particular, ha cambiado de manera radical. Los insultos, el acoso o la pérdida de amistades por negarnos a aceptar el aquelarre pseudocientífico ha sido atroz, pero también es cierto que hemos salido más fuertes.El circo sigue, y para proteger los intereses del tambaleante capital financiero han sustituido el virus apocalíptico a la guerra. Creed lo que querais, nosotros seguiremos denunciando los cantos de sirena del poder. Por la anarquía.


lunes, 21 de febrero de 2022

DIGITALIZACIÓN: Revista Amor y Rabia, N°. 1: "Minas, los asesinos ocultos"


EDITORIAL

Pensamos, como anarquistas, que la mejor arma contra aquello que nos oprime diariamente es el conocimiento. Todo hombre inculto está destinado a ser víctima de la demagogia y la manipulación de los profesionales de la mentira.

El estado, a través de sus “medios de información”, se propone formarnos en el sistema de valores morales, sociales y políticos que nos hagan aceptar como normal y razonable el sistema político y económico vigente; defiende que los problemas planteados por el mismo son males menores e inevitables y que la solución a los mismos está en manos de la élite empresarial, política o sindical y nunca en el pueblo, cuya intervención es siempre molesta, torpe e impertinente.

A través de la familia, que reproduce la cultura de la jerarquización y la sumisión al jefe, coacciona el libre desarrollo de las personas que, abordadas por un sentimiento de dependencia, necesitan de un jefe que les gobierne, creando, en definitiva, seres incapaces de administrar sus vidas.

El estado, a través de las escuelas, institutos, facultades, etc., fomenta el desinterés. La ignorancia, la repulsa y la renuncia a saber, convirtiéndonos así en máquinas y evitando que tengamos un pensamiento propio y crítico.

En estas pocas páginas vamos a introducir tanto arte y filosofía como una serie de artículos que esperamos sean de interés, abran un debate entre los lectores, y sean capaces de fomentar una conciencia de clase y combativa; en definitiva nos proponemos despertar aquellas inquietudes que el poder se ha propuesto castrar, abrir los ojos que tanto tiempo han permanecido cerrados, hacer ver al pueblo que su misión no es la de confiar su destino a un puñado de políticos sino la de gobernarse por si mismo.

sábado, 19 de febrero de 2022

DIGITALIZACIÓN: Revista Amor y Rabia, N°. 45, "El Maquis"

El número 45 de la revista Amor y Rabia es la digitalización de un interesante texto sobre la historia de la guerrilla antifranquista, que estaba descabalgado pese a ofrecer una imagen panorámica de las guerrillas en su contexto: desde la Guerra Civil al periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, pasando por la participación de los españoles en el Maquis francés. Hoy día, hay una cantidad enorme de datos publicados sobre la lucha contra el Franquismo en el contexto de la lucha por la llamada "Memoria histórica", este texto está sin duda atrasado, pero sigue siendo válido como visión de conjunto de un tema tan complejo.

La calidad no fue precisamente el punto fuerte de este número -es posiblemente el peor de todos los publicados-, por lo que ha sido difícilmente digitalizarlo, siendo imposible encontrar algunas de las imágenes empleadas. En este caso, y como excepción, la digitalización permite la lectura del texto mejor que en el original. 


martes, 8 de febrero de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 55: El derrumbe de la narrativa Covid

EDITORIAL: Sostenella y no enmendalla


De todas las cosas que hemos visto durante esta orgía de autoritarismo de las “medidas contra el Coronavirus”, lo peor sin duda ha sido ver la ausencia de capacidad crítica de la casi totalidad de la izquierda, “radical” o no. Decía Agustín García Calvo que “Quien piense que algo como el Dinero o el Estado son cosas que tienen su ser en sí mismos y que no necesitan que se crea en ellos como en otros tiempos se creía en Dios, se engañan, es exactamente lo mismo, sin Fe: Ni Capital, ni Estado, ni nada se sostiene”. Pues bien, a la vista de la fe ciega de la izquierda en “la ciencia” (más bien una imagen distorsionada que la convierte en una nueva religión) y la propaganda de los medios de comunicación de masas, es evidente que el poder carece de enemigos reales. Basta jugar con los miedos que se esconden en el subconsciente para convertir a anarquistas en defensores de una dictadura en la que careces de control sobre tu propio cuerpo.


Quien pensara que lo habíamos visto todo se equivoca: ahora que desde el poder se reconoce que toda esta salvajada se sostenía en mentiras estadísticas, los “expertos” demuestran que no saben de lo que hablan e incluso un sector de la comunidad científica -los inmunólogos- se rebelan contra las mentiras disfrazadas de ciencia, la falta de autocrítica cuando no el silencio de la izquierda frente a su sumisión al autoritarismo irracional del Estado se mantiene. Un ejemplo lamentable es la “Declaración de organizaciones anarquistas internacionales sobre la pandemia de COVID19“, en la que admiten no haber luchado contra el confinamiento, no critican el Pasaporte Covid y el apartheid sanitario, y callan ante sus nefastas consecuencias, como la conversión del suicidio en la primera causa de muerte en España, insinuando incluso  que la estrategia inhumana del “Cero Covid”  habría sido la adecuada. Y justifican no haber hecho nada contra esta locura autoritaria diciendo que “el anarquismo organizado cree en la autoorganización” (¿?) y aseguran haber “participado en una variedad de luchas”.


Al parecer vivimos en universos paralelos: en el nuestro, la vida ha sido un infierno los últimos años, la ciencia se ha convertido en una religión que no se podía cuestionar, y el acoso hacia quienes mantenían posiciones críticas ha sido habitual. Ante la conversión del movimiento anarquista en una secta de defensores de las mentiras de los medios de comunicación y del poder, nosotros nos negamos a esta perversión del espíritu crítico del anarquismo. Ante la ausencia casi total de textos anarquistas críticos con esta dictadura hipocondríaca, y siguiendo el camino que iniciamos con la publicación en el número 67 de la revista Amor y Rabia del texto “El hombre que fue jueves (pesadilla)” de G. K. Chesterton,  recopilamos en este número una serie de análisis que, sin ser anarquistas, destapan las mentiras del poder de los últimos dos años. Porque, como decía Machado, la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.


domingo, 6 de febrero de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 54: La lucha por Ucrania

EDITORIAL: La vuelta del Petroeuro


El anunciado comunicado conjunto ruso-chino, hecho público aprovechando los Juegos Olímpicos en China, no contiene muchas sorpresas, más allá de mostrar que las relaciones entre Moscú y Pekín son más estrechas que nunca. Aunque ambas potencias anuncian que se apoyarán mutuamente frente a EEUU en sus respectivos conflictos de Ucrania y Taiwan, no hay ninguna novedad práctica. Es poco más que una declaración de intenciones, sin consecuencias prácticas o cambios en el Status Quo, con una excepción: el acuerdo de estrechar los lazos energéticos.


Rusia ha anunciado la construcción de Power of Siberia 2, gasoducto que permitirá diversificar sus exportaciones energéticas, acabar con su dependencia de la UE y hará posible unificar la red de gasoductos de Rusia en el Este y el Oeste. De esta forma, en caso de que Occidente aumente sus sanciones en el futuro, Rusia podrá transferir fácilmente hacia Asia sus exportaciones energéticas. En resumen, el gobierno de Putin ha dado un paso más para asegurar la independencia estratégica rusa en el futuro.


Un detalle del acuerdo energético entre Rusia y China es particularmente importante: Moscú ha acordado con Pekín que el pago se efectúe en Euros, y no en Dólares, siguiendo la política de desdolarización iniciada por Rusia hace años. Al usar el Euro y no las respectivas monedas (Rublo/Yuan), Putin reacciona a las amenazas de EEUU de expulsar a Rusia del sistema SWIFT de transferencias financieras debilitando el sistema del Petrodólar, principal pilar del sistema financiero global de EEUU, y dejando claro que favorece una alianza con las potencias europeas.


No está de más recordar que, como explicó William R. Clark en su libro Petrodollar Warfare: Oil, Iraq and the Future of the Dollar, fue precisamente la decisión de Sadam Hussein de dejar de usar el Petrodólar y empezar a usar el Petroeuro el motivo de la destrucción del estado iraquí por EEUU. Está por verse cómo reaccionará Washington  al desafío ruso.


viernes, 28 de enero de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 53: En defensa de la pornografía

EDITORIAL: La izquierda derechizada


Un mito persistente afirma que la existencia del “Estado del bienestar” se debe a la competencia con el comunismo durante la Guerra Fría: acabada esta, el Capital abandonó todo intento de humanizar su imagen. Como todos los mitos, este es también mentira: el “Estado del bienestar” es puesto en marcha por el gobierno inglés para hacer frente a su pérdida de estátus de potencia hegemónica, y ahorar costes. En EEUU, será el consumismo y no el “Estado del bienestar” lo que surgiró de competir con la URSS, al dar lugar a la construcción del sistema de autopistas, para facilitar la movilidad en caso de guerra atómica.


Tan falso como el mito del origen del “Estado del bienestar”, es el mito que dice que su final se debe a la ausencia de una competencia con el coomunismo. Dejando de lado que China es un ejemplo de modelo de desarrollo centrado en el bienestar colectivo, más válido -por exitoso- que la URSS, lo cierto es que el “Estado del bienestar” empezó a derrumbarse en los 70, mucho antes del fin de la URSS, con la puesta en marcha del neoliberalismo. De hecho, fue el abandono del “Estado del bienestar” por el Capital occidental lo que aceleró la caida de la URSS, al ser incapaz de competir con el turbocapitalismo financiero y la digitalización impulsada por el Complejo Militar-Industrial de EEUU.


Lo que debe su existencia a la lucha contra el comunismo es el progresismo anticomunista, que sirvió de punta de lanza de lanza del Capital para penetrar en la izquierda y acabar con la hegemonía comunista en la llamada “Guerra Fría cultural”. El uso de todo tipo de ideologías, muchas de ellas contradictorias entre si, sirvió para acabar con la hegemonía marxista en el mundo cultural e intelectual, acorralando a los antaño todopoderosos partidos comunistas. Tras la caida de la URSS, el progresismo anticomunista se hizo hegemónico y transformó en la llamada “izquierda posmoderna”, que no es otra cosa que la ideología imperial, cuyas ideas son generadas en EEUU y difundidas después al resto del mundo. El “intervencionismo humanitario”, la “discriminación positiva”, el puritanismo, victimismo, balcanización identitaria o “cancel culture” (=censura de la disidencia) son algunos de sus tentáculos: es el enemigo a combatir.


viernes, 14 de enero de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 52: EEUU contra Eurasia

EDITORIAL: La gran estafa


En febrero de 2020, justo antes del inicio de las “medidas contra la pandemia” en occidente, el billonario Dan Peña anunciaba sin pelos en la lengua lo que se avecinaba en una entrevista:


“¿Qué le vas a contar a tus hijos y nietos dentro de 25 años si te dicen que estuviste sentado en tu jodido culazo sin hacer nada durante la mayor redistribución de la riqueza de la historia de la Humanidad? ¿Qué hiciste? ¡Joder, nada! Eso es lo que les dirá la mayoría de vosotros. Chicos, la situación no va a mejorar... estamos en el ojo del huracán de la jodida tormenta perfecta. ¡Ahí estamos! Nunca pensé que volvería a vivir algo así. Va a hacer que los 80s parezcan un cuento para niños... Doy las gracias a Alá, Buda, Dios. Yo participé en pegar y violar a todo el mundo en los 80s. Legalmente. Esto va a hacer que aquella época parezca un jodido cuento para niños. ¿Y qué le vas a contar a tus hijos? «O, tengo que hacer una tabla de datos sobre ello». «Tengo que pensarlo». «Tengo que leer otro libro sobre fusiones y adquisiciones de empresas». Jodidos imbéciles..."


Casi dos años después, las palabras de Peña, un personaje que representa a la perfección la falta de escrúpulos del capitalismo, se han manifestado como proféticas: desde el inicio de la pandemia ha tenido lugar la mayor redistribución de la riqueza de la historia, acelerando la concentración de la riqueza en pocas manos, sin que haya habido la menor resistencia para impedirlo.  De este enriquecimiento brutal se han beneficiado especialmente los titanes de Silicon Valley, como muestran varios ejemplos de los Top Ten que más dinero ganaron en 2001, según Bloomberg:  Larry Page, (Google) ganó 47.000 millones y pasó a tener 129.500, Mark Zuckerberg (Facebook) ganó 24.900 millones y pasó a tener 128.400, Steve Ballmer (Microsoft), ganó 40.300 y pasó a poseer 120.700, Larry Ellison (Oracle) ganó 28.400 y pasó a poseer 108.100...


Y ¿qué pasó con la clase trabajadora? Tras dos años de gestión hipocondríaca de la pandemia, los sistemas públicos de sanidad de occidente están en un estado lamentable, con la asistencia primaria reducida a mínimos, lo que ha favorecido que se acelere la privatización al obligar a millones de personas a hacerse un seguro sanitario privado para un amplio abanico d+que abarca desde los servicios básicos (atención personalizada y no telefónica, como en la sanidad pública) a la medicina preventiva, como los diagnósticos de cáncer, que la sanidad pública ha reducido al mínimo para centrarse en el Coronavirus, a pesar de ser tan mortales o más.


Y mientras  esto tenía lugar, ¿dónde estaba la izquierda, los sindicatos? Callados, aprobando en silencio cada nueva ronda de medidas irracionales e hipocondríacas, pese a que la ineficacia de las vacunas y las declaraciones de Macron de querer “joder la vida a los no vacunados” dejan claro que esto no va de salud. Es una estafa.