sábado, 5 de noviembre de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 68: Cómics y anarquismo

EDITORIAL: Ni amnistías ni venganzas

Un antiguo alto cargo de la KGB dijo al final de la Guerra Fría que, mientras la prensa británica estaba (y está) censuradísima, los medios de comunicación de EEUU lo publicaban todo. La diferencia radicaba en que, por aquel entonces, en Europa existía una izquierda que fomentaba el pensamiento crítico, por lo que había que tener cuidado con la información que se difundía, mientras que en EEUU, donde el Capital de EEUU nunca permitió que se desarrollase una izquierda, no tenia esos problemas.

Lo cierto es que, mientras en la prensa de Europa prima la ley del silencio respecto a las salvajadas cometidas para “combatir el coronavirus”, la prensa de EEUU ha puesto en marcha un debate, iniciado por The Atlantic, importante publicación en la órbita del Partido Demócrata, partido que ha defendido a ultranza las mayores salvajadas con la excusa del “bien común”. En al artículo titulado “Declaremos una amnistía por la pandemia. Centrémonos en el futuro y solucionemos los problemas que aún debemos resolver” (Let’s declare a pandemic anmesty), publicado el pasado 31 de octubre, se propone olvidar los abusos de la pasada dictadura sanitaria, la mayor parte de ellos acientíficos e ilegales, que han provocado enormes -e innecesarios- sufrimientos. En otras palabras, el neoliberalismo progre de EEUU, que se ha dedicado durante las últimas décadas a repetir sin descanso que no se puede olvidar el pasado y que los crimenes cometidos no se deben olvidar, ahora que ver que se aproxima la hora en la que tendrá que dar explicaciones por su comportamiento dictatorial, sectario e inquisitorial, pide que lo olvidemos todo, porque ‘ambas partes cometieron errores’. En otras palabras, los verdugos de ayer, los que nos calumniaban acusándonos de ser “asesinos” y pedían que se nos eliminasen nuestros derechos legales, se nos encarcelase o, incluso, nos deseaban la muerte, pretenden equiparar sus salvajadas a la resistencia de sus víctimas.

En EEUU, un amplio sector de las víctimas ha exigido venganza por lo que han sufrido, como si se pudiera dar marcha atrás a millones de traumas infantiles, destrozos causados al sistema inmunitario de millones de personas, ruptura de relaciones con los que cuestionábamos las “vacunas”, o suicidios provocados por la soledad forzosa. Si esa pseudo izquierda inquisitorial y reaccionaria que tenemos intentase pedir una amnistía por su conducta criminal, en lugar de inútiles venganzas habría que exigir dos cosas: que nos devuelvan el sistema de sanidad pública que han destrozado, y que se asegure la neutralidad de las asociaciones de médicos, que han apoyado verdaderas salvajadas en favor de la Farmafia, prohibiéndolas recibir financiación de las compañías farmacéuticas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario