viernes, 3 de marzo de 2023

La estrategia rusa


Por Vil.

Los rusos deben haber estado aprendiendo a jugar al poker en lugar de al ajedrez desde que cayó la URSS... todo es demasiado...

El lider de los Wagner monta en cólera pública contra su patrocinador y... tras toda la parafernalia saca la lista de municiones que debería recibir, que deben ser algo así como una orgía y... y días después suelta que ya está resuelto... Es verdad, es mentira... simplemente quieren que sepas cómo van de sobrados... es que van a su bola... es que el lider ese es la hostia... es que... es que no... es que sí... es que quizás... Con los rusos es todo así.. sí pero no o quizás o tal vez... ponen un general, le cambian, reponen al general anterior... golpean con armas tecnológicas y sin embargo usan la artillería como siempre... usan a contratistas y soldados o no... se van de un sitio a veces, otras no...

Da un discurso Putin, que viene precedido del paseo por Kiev y... y... pues más o menos un tostón, como si ni importase... que les envías tanques, bueno vale... que les destruyes el puente, en tres meses resuelto... que destruyes el North Stream, ok ya vemos... todo así.. y.... y... ahí siguen con su porfía y... resultado tras un año, la economía de la OTAN está echa unos zorros y... los rusos siguen con las mismas cosas de siempre y sus cuitas... cada día hay que enviar más y más suministros y pertrechos y cada día hay que proveer más y más capital para Kiev que no puede y no llega y... los rusos a lo suyo y a sus cosas...

La OTAN en todo un año no ha dado una simple sorpresa a los rusos, pero ni una, cualquiera de los aconteceres que sucedió es probable que los rusos lo hayan previsto, salvo el ataque a su base dentro de Rusia, que eso sí probablemente fue una sorpresa o eso sería lo esperable, que ya sería el colmo que te lo hubiesen dejado pasar; el resto es algo que se podría intuir, incluso algo más como ataques bastante más profundos a Crimea o Kaliningrado o Transnitria, pero... 

Por contra los rusos es todo un juego de máscaras... se asoman a Kiev y... avanzan rápido y... se retiran de Karkov y... se dedican a mantener la aviación bajo cubierta para... atacan con motos voladoras y... siguen dando cera con artillería y... hacen un reclutamiento de 300.000 tíos para, pero... y será en febrero o en la primavera o... sera?... y tienen misiles o no... y tienen logistica suficiente o no... y tienen capacidades suficientes o no... se les acaban las cosas o no, según dicen los británicos sí, pero es que no o... todo así... Y si esto sigue así nos van a dar una TERRIBLE PALIZA y no nos vamos a enterar por donde nos vienen... 

domingo, 26 de febrero de 2023

Desde el Confinamiento, N°. 75: El capitalismo del pánico

 EDITORIAL: El miedo como arma

El 32.º presidente de EEUU, Franklin Delano Roosevelt, que llegó al poder en 1933, en plena crisis económica fruto de la Gran Depresión, declaró en su discurso de investidura que “a lo único a lo que hemos de temer es al miedo mismo”:

En primer lugar, permítanme afirmar mi firme convicción de que a lo único que debemos temer es al miedo mismo: un terror sin nombre, irrazonable e injustificado que paraliza los esfuerzos necesarios para convertir la retirada en avance. En cada hora oscura de nuestra vida nacional, un liderazgo franco y vigoroso se ha encontrado con esa comprensión y apoyo del pueblo mismo que es esencial para la victoria  (1).

Roosevelt llegó al poder en una época en la que se estaba librando una batalla global para sustituir al Imperio británico, la tambaleante potencia hegemónica global, y el principal oponente del Capital estadounidense era el Capital alemán, que ese año había llevado al poder a Hitler. hacía tan sólo 15 años había acabado la Primera Guerra Mundial, y la población de EEUU era partidaria del aislacionismo, es decir, contraria a participar en un nuevo conflicto bélico. Roosevelt, miembro de una rancia familia de la oligarquía estadounidense, había sido abogado en Nueva York  para alguna de la principales corporaciones del país antes de ser nombrado senador en 1910, siendo subsecretario de Marina del presidente Woodrow Wilson durante la Primera Guerra Mundial.

Su discurso contra el miedo en 1933 era en realidad un discurso a favor de la entrada de EEUU en el conflicto global que acababa de empezar en su forma económica, que luego desencadenó la militar. Roosevelt logró en 1941 la entrada de EEUU en la guerra a pesar de la resistencia de la población al declarar la guerra económica a Japón, estrangulando su economía, que dio lugar al ataque japonés contra Pearl Harbour, circunstancias que dieron lugar a la creación de una comisión de investigación del Congreso de EEUU tras la guerra.

Hoy día, el Capital occidental está siguiendo el guión de los años 30: tras declarar la guerra económica a China, su principal competidor, ha provocado una guerra innecesaria en Ucrania al negarse a aceptar que sea neutral y armando a un régimen rusófobo cuyo líder declaró en febrero de 2022 en la Conferencia de Seguridad de Munich que estaba planteándose dotarse de armas nucleares. Nos encontramos en una lucha por el poder global, de una potencia hegemónica que se tambalea -EEUU- contra una potencia en ascenso -China-, y la siembra constante de miedo por los medios de domesticación es el principal instrumento del Poder para impedir que nos organicemos contra nuestros amos.

NOTAS

(1) History Matters: “Only Thing We Have to Fear Is Fear Itself”: FDR’s First Inaugural Address.


domingo, 12 de febrero de 2023

Desde el Confinamiento, N°. 74: Historias de infiltrados

EDITORIAL: Al servicio del Estado

En los años 80, la brutalidad de la policía británica dio lugar a la puesta en marcha de una campaña que exigía poner en marcha mecanismos que permitiesen controlar a la policía; gracias a un documento policial que ha sido desclasificado (1), hoy sabemos que dicha campaña fue criticada en el seno de la policía con argumentos paranoicos: ni la población ni sus representantes eran de fiar, por lo que no es posible un control de nuestros controladores. Fin de la discusión.

El último escándalo relacionado con infiltrados, que esta vez ha estallado en Barcelona, saca a la luz lo que debería de ser vox populi desde hace mucho: que el Estado no se fía de sus súbditos, motivo por el cual sufrimos un control tan grande y axfisiante como injustificado, para el cual se usan medios injustificados, tanto ética como racionalmente.

Según ha sacado a la luz el escándalo de Barcelona, que ha sacado a la luz el semanario La Directa, el Ministerio del Interior ha utilizado el sexo como método para infiltrar organizaciones de izquierda. Como ha denunciado la CGT, dichas organizaciones no tienen nada que ocultar, no son sospechosas de nada y sus espacios están abiertos para todo el mundo. ¿Qué motivo hay, entonces, para manipular los sentimientos y emociones de personas? 

Hay quienes se burlan de las mujeres que protestan por haber sido manipuladas por la policía. ¿Acaso vale todo? ¿Saben, acaso, que entre los instrumentos del moderno “arte” de la infiltración policial está el crear relaciones sentimentales a largo plazo y tener hijos para luego desaparecer, como ha ocurrido en Inglaterra? ¿Son conscientes del rastro de dolor y existencias rotas que dejan semejantes alimañas, meros títeres dispuestos a sacrificar lo que sea en el altar de la Seguridad del estado?

No hay chiste ni burla al respecto que sea aceptable: reirse es hacerle el juego al Estado. Es el mismo Estado que nos encarcela y manda a la calle, mientras protege a la patronal y al poder. Es tu enemigo.

NOTAS

(1) hackneyhistory.wordpress.com (11.02.2023): Watching us watching them: Spycop thoughts on police accountability in 1980s Hackney. Enlace al documento: https://www.ucpi.org.uk/wp-content/uploads/2023/01/MPS_0748355.pdf. Sobre la campaña, hackneyhistory.wordpress.com (03.07.2020): When Hackney (almost) defunded the Police.


miércoles, 1 de febrero de 2023

Desde el Confinamiento, N°. 73: ¿Anarcoindividualismo rima con Fascismo?

EDITORIAL: Cuidado con los libertarianos

Los últimos años, y especialmente la reciente dictadura sanitaria, han puesto en evidencia que la incapacidad de reconstruir el movimiento libertario al final del Franquismo y la Guerra Fría no se debe a la acción del Estado mediante montajes como el Caso Scala, sino al colapso intelectual del anarquismo. Basta analizar lo que se discute en sus medios de comunicación y lo que dicen  sus intelectuales para ver que carece de alternativas al capitalismo actual.

Si se dejan de lado los artículos sobre la CNT y la revolución del 36, el resto son adaptaciones pintadas de rojo y negro del discurso actual del poder: difusión de la ideología identitaria y apoyo a nacionalismos, defensa de ideas misantrópicas como la liberación animal, o sectarias como el veganismo y la religión del ecologismo apocalíptico, y apoyo al decrecimiento o empobrecimiento voluntario. En cuanto a su análisis de la actualidad/realidad, no va más allá de repetir los análisis de la propaganda del poder y apoyar sus golpes por todo el globo.

Es lógico que así sea: carece de análisis del sistema de poder actual y sus ideas de cómo alcanzar la Icaría son un brindis al sol, ecos de la época en que surgió el anarquismo, producto de la revolución industrial y el choque cultural entre las masas campesinas que alimentaban las fábricas de las ciudades y sus enfrentamientos con una clase burguesa inexperta en la gestión social. Su hegemonía en el seno de la clase trabajadora no tardó en resquebrajarse tras la creación de la socialdemocracia por la pequeña burguesía y la aparición del bolchevismo, defensor de Estado obrero. La puesta en marcha del Estado del bienestar en una sociedad que ya estaba urbanizada y culturalmente adaptada al sistema capitalista maracorn el final del anarquismo como movimiento de masas, y a partir de entonces quedó brain dead; sus restos fueron entonces utilizados por el Capital financiero como arma contra el Capitalismo de Estado, su hermano bastardo, ya fuese en apoyo de movimientos anticomunistas como la insurrección de Hungría en 1956 o Solidarinosc en Polonia, o como apoyo intelectual en la Guera Fría cultural de la CIA.

Hoy día, el Capital financiero hace frente al fin del modelo neoliberal, y sus planificadores, el llamado Estado Profundo (1), son conscientes de las tensiones sociales que se avecinan. Para lograr una transición lo más pacífica posible al “fin de la abundancia” (Macron), siguiendo el modelo de la doctrina del shock están usando dos instrumentos de control social: el miedo a jinetes del apocalipsis como las epidemias, el holocausto nuclear o el apocalípsis climático, y pastorear a la sociedad mediante el argumento del bien común.

La izquierda era el instrumento ideal para lograrlo, y por ello se infiltraron las organizaciones de la izquierda de clase, tras el fin de la Guerra Fría intelectualmente poco más que zombies, transformándolas en la derecha de facto del sistema mediante su adopción de los pilares de la ideología posmoderna: dogmatismo (corrección política), autoritarismo (cultura de la cancelación) e irracionalismo (la confunsión de deseos con realidades). Debido a ello, desde hace una década se observa un fenómeno preocupante: mientras la izquierda abandonaba sus pilares, como el pensamiento crítico, el antiimperialismo o la lucha contra el poder/establishment, la derecha se ha dedicado a adaptarlos a su discurso para poder transformarse en la “izquierda” de facto del sistema.

Hoy día, el sector más “radical” de esta derecha transformada en pseudoizquierda son los llamados libertarianos, que se declaran enemigos del Estado y defensores del individualismo, pero que al mismo tiempo son defensores del mítico “mercado libre” y, como expone Rand en La rebelión de Atlas (Atlas Shrugged, 1957), defienden el liderazgo de los oligarcas sobre la sociedad. Debido a la reconfiguración actual del panorama político europeo implantando el modelo EEUU, los libertarianos podrían intentar sustituir al anarquismo como ideología antisistema en el caos que se avecina, Cuidao pues. 

NOTAS

(1) Dominic Cummings, quien fue asesor del primer ministro británico Boris Johnson, ha reconociso la existencia del Estado Profundo (Deep State); según él, “el estado profundo es real... (y) muy bueno, sensato, inteligente”; se trata de funcionarios experimentados que intentan “evitar que los idiotas que ganan elecciones hagan cosas terribles... Muchas de las mejores cosas llevadas a cabo durante la pandemia se deben al Estado Profundo, que frustró los planes del político electo Matt Hancock, (ministro de salud) en beneficio del país”.


sábado, 21 de enero de 2023

Desde el Confinamiento, N°. 72: Guerra por Ucrania

EDITORIAL: La censura que no cesa

La escalada censora que se vive desde hace años en las redes sociales y el mundo digital en general ni es casual ni se debe a una pandemia o un conflicto bélico, sino que es algo planificado. Su puesta en marcha se debió a tres sucesos concatenados:

▪ 2012-2014: La derrota en las redes de la narrativa occidental sobre el intento de EEUU de destruir el Estado sirio para remoldear Oriente Medio en colaboración con la Hermandad Musulmana. Tras la intervención militar rusa, para tapar su derrota occidente se sacó de la chistera el cuento de hadas de la “revolución anarcofeminista” de Rojava en el territorio ocupado por EEUU y sus aliados.

▪ 2014-15: La derrota en las redes de la inverosimil narrativa occidental que justificaba un golpe de estado en Ucrania, puesto en marcha para evitar su entrada en la UEE, una zona de libre comercio rusa, y la posterior derrota de las fuerzas ucranianas apoyadas por occidente en la batalla de Debaltsevo a manos de fuerzas pro-rusas, que según la ex-canciller alemana Angela Merkel impulsó a occidente a firmar los acuerdos de Minsk en 2015, para ganar tiempo para poder hacer frente a Rusia.

▪ 2016: La llegada al poder del oligarca Trump, que pese a su mentalidad reaccionaria y defensa de la hegemonía de EEUU era impredecible y, por ello, incontrolable, lo que le convertía en una amenaza a las estrategias a largo plazo del Imperio estadounidense y su Complejo Militar-Industrial, principal beneficiario de las guerras imperiales estadounidenses. 

La respuesta de las oligarquías occidentales a la pérdida de control de la realidad percibida por sus súbditos dio lugar a la puesta en marcha de una censura cada vez mayor de la red:

1) A finales de 2016, los medios de comunicación en EEUU acuñaron el término Fake News para marcar y denunciar todo análisis o narrativa de la realidad contraria a los intereses de la olgarquía, imitando al ‘sanbenito’ que imponía la Inquisición a sus víctimas. De manera paralela se crearon los Fact-Checker, empresas dedicadas a localizar y marcar narrativas “inconvenientes” para facilitar su eliminación. Uno de los financiadores de estas empresas es George Soros, oligarca estadounidense que ya en 2014 había propuesto censurar internet. Para censurar contenidos de Facebook, por ejemplo, financió en 2016 una organización dedicada a “señalar noticias falsas”, y en 2020 estaba relacionado con 18 de las 20 personas dedicadas a la censura en esa red social.

2) En agosto de 2018 los oligarcas de Silicon Valley pusieron en marcha la era de la censura en internet. En un ataque coordinado, Facebook, Apple, Google y Twitter usando para justificarlo las cuentas de Infowars del ultraderechista Alex Jones.

3) En abril de 2019 entró en vigor en la EU una directiva que abre la puerta a la eliminación masiva de contenidos con la excusa de la defensa del copyright.

4) A comienzos de 2020, los oligarcas de Silicon Valley destruyeron la red social Parler en una acción coordinada (esta coordinación de los gigantes de Silicon Valley no era ninguna novedad: en 2015 un tribunal condenó a Google, Apple y varias empresas más por conspirar para mantener bajos los sueldos de sus +100.000 trabajadores).

5) A partir de 2020 la práctica de censurar redes sociales se convirtió en algo cotidiano con  la pandemia como excusa: los documentos internos de Twitter muestran las peticiones de censura del gobierno, y lo mismo sucedió en Facebook.

6) A finales de 2020 la censura empezó a borrar el pasado al cambiar de política archive.org, el “archivo de internet”, que aceptó borrar contenidos antiguos.

7) Desde marzo de 2022 la guerra de Ucrania tomó el relevo de la pandemia y se convirtió en la nueva excusa para ampliar la censura: DuckDuckGo, un buscador “alternativo”, anunció que favorecerá la narrativa ucraniana mediante la censura, y la Comisión Europea prohibió el acceso a webs rusas, a pesar de carecer de competencias para hacerlo.

8) A finales de 2022 la UE aprobó la puesta en marcha de la Digital services Act (DSA), cuyo objetivo es controlar los contenidos de las redes sociales introduciendo la figura de los censores de contenidos de redes sociales llamándolos “Trusted Flaggers”, papel ejercido por las empresas de Fact Checkers, que pasan así de señalar contenidos “incómodos” a encargarse de que sean eliminados. Al mismo tiempo, la DSA reduce los derechos de los usuarios, al no obligar a las redes sociales a reaccionar de inmediato a las quejas contra su censura de contenidos.

La amenaza constante de la censura y la dependencia de plataformas controladas por un puñado de oligarcas que trabajan estrechamente con los órganos represivos del Estado no auguran un futuro prometedor. Hay que volver al mundo real, sin intermediarios.


martes, 13 de diciembre de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 71: El futuro del capitalismo

EDITORIAL: Identidades, pánico y sacrificio


Hace más de 75 años, al acabar la Segunda Guerra Mundial e iniciarse la Guerra fría, EEUU y UK pusieron en marcha una inmensa maquinaria propagandística para ahogar las voces que pedían una sociedad más igualitaria. El objetivo era apoyar cualquier corriente política o filosófica que, por debajo de su superficie ideológica, pudiese ser asimilable por el capitalismo y sirviese para hacer frente a la propaganda de Moscú. Como parte de esta operación, el gobierno británico puso en marcha el Information Research Department (IRD), para el cual George Orwell redactó su lista infame de personas simpatizantes con la URSS en el mundo de la cultura. En EEUU, la recién creada CIA creó el Congress for Cultural Freedom y puso a cargo a Tom Braden, que en su famoso artículo Estoy encantado de que la CIA sea inmoral explicó la lógica  de la Guerra Fría Cultural: " (el movimiento comunista) habían robado las grandes palabras... los delegados de países subdesarrollados en la ONU asumían que cualquiera que estuviese a favor de la “paz”, la “libertad” y la “justicia” debían de estar a favor del comunismo".


La solución fue aplicar la fórmula de “la unión hace la fuerza”: con financiación de la CIA canalizada a través de organizaciones como la Fundación Ford, el capitalismo impulsó al sector de la izquierda contrario a la URSS, desde la socialdemocracia a el trotskismo y los sectores anticomunistas del movimiento anarquista, como Gastón Leval (de ello habla Peirats en sus memorias).  Esta primera fase, puesta en marcha durante la etapa más dura de la Guerra Fría, cuyo objetivo era contrarrestar la influencia del comunismo sobre el movimiento obrero, fue desarticulada a finales de los 60, cuando se pasó a apoyar a la llamada “nueva izquierda”, usando las nuevas palabras de  movimientos sectoriales ajenos a la lucha de clases, como el ecologismo, la homosexualidad el feminismo y los derechos humanos (para ello se creó Amnistía Internacional). En la segunda y última etapa de la Guerra Fría dichos movimientos giraban en torno a una izquierda cuyo discurso se centraba en la igualdad y la lucha de clases. Tras la desintegración de la URSS, el capitalismo justificó su hegemonía global con las nuevas palabras, que sustituyeron la defensa de la igualdad y la lucha de clases en el espacio ideológico de la izquierda por movimientos identitarios de todo tipo enfrentados entre ellos (nacionalismo/etnicismo, LGTBetc, feminismos), así como un movimiento ecologista que  asumió una linea cada vez más apocalíptica y misantrópica.


Como explica en este número Fabio Vighi, el capitalismo actual se prepara para pasar a una nueva época y dejar atrás el modelo industrial, origen de la ilusión de la abundancia del modelo basado en el consumo. Como esto implica un empobrecimiento generalizado y el fin de los sistemas sanitarios, de pensiones o de educación del Estado del Bienestar, para hacer frente a la inevitable resistencia se está aplicando la doctrina del shock usando el pánico (al clima, al virus, al frío) para disciplinar a la sociedad exigiendo que se sacrifique por un supuesto “bien común”. La tarea actual de quien quiera una sociedad basada en la igualdad es organizar la resistencia contra sus planes, rechazando el miedo y odio que vomitan los colaboradores del Estado para evitar que nos organicemos. No hay tiempo que perder.


lunes, 28 de noviembre de 2022

Desde el Confinamiento, N°. 70: La Primera Internacional en Valladolid

EDITORIAL: Recuperar el pasado


Desde que se acuñase el término “Fachadolid” para referirse a Valladolid, sus habitantes hemos tenido que soportar ese sanbenito al viajar por el resto de España, sufriendo en muchos casos la desconfianza e incluso rechazo por parte de personas de izquierda. Además de ser rechazable per se, al ser injusto hacer cargar con la culpa de crímenes a personas que no han tenido nada que ver con ellos, en nuestro caso es más injusto por ser mentira.


“Fachadolid” condena al olvido a quienes se enfrentaron con las bandas fascistas durante la llamada Transición; borra de la memoria a quienes tuvieron que aprender a solas a organizarse de manera clandestina para resistir al fascismo y el Capital porque las organizaciones tradicionales había sido destruidas; silencia las voces de quienes se organizaron para luchar  contra el Franquismo al acabar la guerra civil; y, sobre todo, se burla de las víctimas de las masacres llevadas a cabo contra la población civil por las bandas de matones fascistas, que comían churros y bailaban mientras cantidades interminables de personas de izquierdas -o sospechosas de serlo- eran ejecutadas ante sus ojos, un espectáculo repugnante digno de los peores tiempos de la Inquisición, que ya sufrió Valladolid bajo Felipe II al ser un nido de “herejes”.


Quienes tenemos la suficiente edad recordamos haber visto  el miedo en los ojos, como aquel afilador a finales de los 80, que al hablar de las masacres bajaba la voz y miraba a su alrededor; haber oido las historias de fosas comunes de fusilados encontradas en los Montes Torozos al hacerse obras en el aeropuerto de Villanubla, o sobre explosiones de violencia entre los descendientes de las víctimas y de los verdugos en las fiestas los pueblos, porque el pasado en las familias nunca pasa del todo; o haber oido la dignidad en la boca de aquel vendedor de bocadillos, hijo de un alcalde del PSOE fusilado por el fascismo, que se negó a poner su apellido en una candidatura para no mancillar la memoria de su padre.


“Fachadolid”, en fin, es un término hijo del olvido de las víctimas del fascismo y de quienes lucharon contra el, y carece de base histórica alguna, más allá de la calenturienta mente de su inventor. Digno heredero de las mentiras con las que nos han machacado los propagandistas franquistas, es necesario erradicar esa palabreja, esa losa que quiere evitar que recuperemos el pasado, nuestro pasado, censurado, manipulado y destruido sistemáticamente. Desde estas páginas vamos a desenterrar, poco a poco, esa historia olvidada de nuestra ciudad.