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domingo, 22 de julio de 2018

PARA ENTERRAR DE VERDAD AL ASESINO, HAY QUE DESENTERRAR A TODAS SUS VÍCTIMAS

 

La CNT aplaude la iniciativa que llevará a la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos, aunque se sorprende de la extrema rapidez de los políticos de izquierdas de este país, que sólo han tardado algo más de cuarenta años en tomar una decisión que, por otra parte, es mínima. Pero ya que lo van a llevar a cabo, les hacemos una primera petición, que lo hagan en 18 de julio, para que el monstruo salga de las «vidas» de tantas víctimas que le rodean el mismo día que entró en ellas, para devastarlas.

Y, en el mismo orden de cosas, si la familia no quiere hacerse cargo de los restos, poniendo en marcha a un ejército de abogados para evitar la exhumación, lo que hará que el gesto de maquillaje del gobierno haga que el dictador nos cueste AÚN más dinero público, proponemos soluciones similares a las que se llevaron a cabo con Hess o Goering, que fueron incinerados y lanzados a las aguas -se evitaría así el vandalismo que teme la apenada familia-, pero en una versión más cercana al personaje: una cuneta en algún lugar perdido para él solo. Lo difícil será encontrar ese lugar, pues él mismo se encargó de que nos quede poco suelo sin que, bajo tierra, esperen los restos de sus víctimas.

También sugerimos que el maquillaje se complete, y que se haga un poco mejor que en la cacareada Transición. Receta general: retirar todas las subvenciones estatales a la comunidad de monjes, retirarles el control sobre un lugar que, curiosamente, es considerado patrimonio nacional pero controla la Iglesia, y sugerir a la comunidad que se busque otro lugar para residir, después de una auditoria sobre sus —nuestros— dineros y lo que han hecho con ellos y depurar responsabilidades.

Después retirar el estatus de patrimonio nacional a un lugar de sangre, terror, miseria y recuerdo de una dictadura feroz y asesina. Preferiríamos que los patrimonios nacionales fueran arte y arquitectura que pudiera enriquecernos culturalmente, y no al revés.

Y, por fin, volar los elementos más visibles del conjunto. Que no quede piedra sobre piedra de símbolos tan fascistas construidos con la sangre y el sudor de los vencidos, centro de desfachatez demagógica cuando se atreven a hablar de reconciliación. Y, entre las ruinas, intocadas, crear un lugar contra el olvido de la barbarie franquista.

No crean que hemos olvidado a los enterrados. Damos por hecho que, si tienen un poco de dignidad y memoria, llevarán a término el obligado proceso de exhumar los restos de los que, incluso después de muertos, fueron tratados como vencidos y obligados a acompañar a su verdugo.

Les deseamos suerte y acierto.

martes, 8 de mayo de 2018

REVIVIR MAYO DEL 68


Hace 50 años, durante el mes de mayo, Francia vivió un proceso revolucionario que quiso cambiar el culto al dinero, la opresión, y la violencia del estado capitalista por un mundo nuevo, donde el amor, la justicia y la libertad presidieran la vida en común.

El levantamiento popular, como siempre a lo largo de la historia, adoptó formas libertarias en la autogestión de las luchas, creando un movimiento asambleario que rompía, una y otra vez, el control que la izquierda pretendía imponer para reducirlo a una protesta asumible por el sistema. Pronto la democracia mostró lo que es, y el gobierno amenazó con usar el ejército –¡para eso está!– para defender el poder establecido y sus reglas de juego.

La desfavorable correlación de fuerzas y la falta de compromiso revolucionario en los dirigentes de la izquierda políticosindical –ya consumados demócratas conversos- frustraron la revolución social. Años mas tarde, varios «liderillos rojos» mostraron su arrepentimiento por sus «pecadillos revolucionarios de juventud», tratando de vendernos un Mayo 68 reducido a una protesta juvenil hippie y contracultural.

De ahí que ahora, sea mas necesario que nunca «Ser realistas y pedir lo imposible» para revivir «aquella revolución que queremos tanto», y evitar que otra lección vital se olvide, una vez más, perdida en la historia de los vencedores.


lunes, 2 de abril de 2018

LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE SIRIA (2ª parte)


Del ascenso y caida de los imperios ibéricos al ascenso del British Empire, la decadencia del Imperio Otomano y el inicio de la colonización occidental de Oriente Medio 


PRIMERA PARTE: Del fertil Creciente a las Cruzadas

Mientras Portugal y España sentaban las bases de sus respectivos imperios, en el Mediterraneo tenía lugar la imparable expansión del Imperio Otomano, que al aplastar al Imperio Mameluco se anexionó Egipto y Siria (1517), que pasaron a ser sus principales fuentes de ingresos, y convirtió el Mediterraneo Oriental en un “lago otomano“

Imagen idealizada del almirante chino Zheng He, que llevó a cabo varios viajes para explorar posibles rutas comerciales en el océano índico bajo la dinastía Ming

Durante el siglo XVI, bajo Suleiman el magnífico, el Imperio Otomano alcanzó su máxima extensión tras conquistare Belgrado (1521) y Tunez (1535), pero al mismo tiempo su papel como ruta comercial no paró de disminuir, debido a que la Conquista de América y la ruta portuguesa hacia las Indias acabaron con el papel de Oriente Medio como encrucijada de tres continentes (1). Y la aparición del Imperio Español acabó con las pretensiones hegemónicas otomanas en el Mediterraneo, especialmente tras la Batalla de Lepanto (1571) (2).
Las nuevas rutas comerciales que estaban abriendo los europeos fueron precedidas medio siglo antes (1405-33) por siete enormes expediciones comerciales chinas en el Océano Índico al mando del almirante Zhen He, pero tras la muerte del emperador chino Yongle su sucesor impuso una política aislacionista, dejando el camino libre a los europeos (3). Las impresionantes flotas chinas debieron causar honda impresión en el océano ìndico, y es posible que jugasen un papel en el fracaso inicial de Vasco de Gama en intentar convencer al rey de Calicut del poder del emperador portugués 60 años después de la última expedición china (1497-99) (4).


Maquetas expuestas en el Ibn Battuta Mall de dubai, que pretenden mostrar las dimensiones de los barcos de la flota de zheng comparándos con una carabela ibérica de la época. En realidad, las dimensiones gigantescas de la flota china son un mito sin fundamento

La creciente inseguridad en las rutas comerciales otomanas, sus embargos económicos contra el comercio con Persia  (5), y la política aislacionista de la Dinastía Ming en China redujeron el comercio de la Ruta de la Seda, y Siria se hundió lentamente en la decadencia, perdida su importancia estratégica. Parafraseando al arabista René Kalisky, con la decadencia de la ruta de la seda Siria pasó de la muerte mongola al silencio otomano (6).

 
Las Compañías de Indias y el ascenso de Inglaterra

En los siglos XIV y XV se dieron en Europa las circunstancias adecuadas para la creación de imperios de alcance global. Las cruzadas (y las gigantescas destrucciones llevadas a cabo por los Mongoles) habían acabado con la dependencia de Europa respecto a los productos elaborados árabes; desde el siglo XII Flandes e Italia se habían convertido en grandes exportadores de textiles en Oriente Medio (la producción italiana de seda, por ejemplo, era muy apreciada en Siria y Egipto), y lo mismo ocurrió con el azucar, que los árabes dejaron de fabricar y pasaron a comprar a los europeos. Gracias a la ocupación de territorios por todo el Mediterraneo oriental y el Mar Negro por genoveses, florentinos, venecianos y pisanos, el comercio empezó a cambiar de dirección, pasando a beneficiar a Europa, y muy especialmente a Italia, dando lugar al Renacimiento. 


Portugal logró romper el monopolio otomano en el comercio con Oriente Medio al crear una nueva ruta comercial que rodeaba Africa. Gracias a la superioridad de sus galeones armados con cañones, los portugueses no tardaron en dominar paso a paso la costa este africana, el Golfo Pérsico y el Océano Índico. El objetivo de los portugueses no era destruir las redes comerciales existentes (dominadas por los árabes), sino hacerse con su control (7). La aspiración portuguesa del monopolio del comercio naval asiático nunca se completó por la desconfianza de los comerciantes árabes, apoyados por el Imperio Otomano, así como por la competencia de la VOC (“Vereenigte Oostindische Gesellschaft”, la compañía holandesa de indias) por mercaderes holandeses. 



 

La VOC fué creada por mercaderes holandeses en respuesta a la EIC inglesa (East India Company, la Compañía de las Indias Orientales), que en poco tiempo había logrado hacerse con el monopolio del trafico de especias en el Mediterraneo, eliminando a los holandeses. La VOC, dotada con cuatro flotas fuertemente armadas (8), tenía como objetivo hacerse con el control de las zonas de producción de las especias en Asia, para eliminar intermediarios (y con ello a la EIC). Para lograrlo, inició una campaña militar con el objetivo de conquistar o destruir las posesiones portuguesas e inglesas  en Asia, cuya brutalidad no tuvo nada que envidiar a la llevada a cabo anteriormente por los portugueses. Aquellas zonas que no podían ocupar eran destruidas, arrasando ciudades enteras, matando a toda la población y destruyendo las plantaciones. De esta forma, en pocas décadas Holanda consiguió arrinconar a Portugal y hacerse con el control del comercio de las especias, pero eso no impidió que franceses e ingleses estableciesen misiones comerciales en la India. 


Los mercados asiaticos no tardaron en atraer a ingleses y franceses, que se instalaron en la India expulsando a los holandeses para, a continuación, enfrentarse entre ellos. Asimismo, la rápida decadencia de Portugal y la debilidad de España fuera de America central y del sur permitió que Francia e Inglaterra se adueñasen de enormes territorios en America del Norte. Tras aplastar Inlaterra a Holanda en 1754 (9) y conseguir al mismo tiempo la sumisión de Portugal, el único obstáculo que debía superar para controlar el comercio de Europa con Asia era la Compagnie Française des Indes Orientales francesa, que había logrado imponer su control sobre buena parte del subcontinente indio. A mediados del siglo XVII, Inglaterra pasó a enfrentarse con Francia por el control de America del Norte y de la India; la victoria inglesa, en 1763, significó para Francia la pérdida de la Lousiana, así como la posición hegemónica que había logrado alcanzar en la India. Esta catástrofe sería uno de los principales motivos del hundimiento del regimen borbónico y del estallido de la revolución francesa.



Inglaterra no lograría saborear su victoria en Norteamérica: con la derrota de Francia desapareció el peligro de una ocupación francesa, principal motivo por el que los colonos norteamericanos aceptaban pertenecer al Imperio Británico. Esta realidad, unida a las ideas francesas de la Ilustración, dieron alas a los colonos norteamericanos, que diez años después de la derrota francesa iniciaron una rebelión contra a metrópoli inglesa; tras la Tea Party de Boston (1773) vino la guerra abierta contra Inglaterra (1775-1783). En pocas décadas, la lucha sin cuartel entre Inglaterra y Francia provocó que ambas potencias perdiesen sus territorios en America del Norte. A partir de ese momento, el eje de gravedad del Imperio Británico pasó a estar en Asia, hasta su desaparición.


"Bonaparte et son Etat-Major en Egypte", de Jean-Léon Gérôme (1863). Para vencer a Inglaterra, Napoleón invadió Egipto, pero tras ser derrotado en Siria, Nelson destruyó su flota en Alejandría, acabando con los sueños de hegemonía global francesa

El hundimiento de la monarquía francesa dió lugar a su sustitución por el estado republicano, cuyos intereses estratégicos coincidían con los del antiguo estado borbónico, por lo que la confrontación a nivel global con Inglaterra no tardo en reiniciarse. En Mayo de 1798 el general Napoleón Bonaparte invadió Egipto, con el objetivo de preparar una futura invasión de la India (10). Tras derrotar a las tropas otomanas y ocupar Egipto, Napoleón pero fracasó por completo, siendo derrotado en Siria (11). Además de intentar utilizar el islam contra los ingleses y los otomanos (12), entre los planes de Napoleón estaba la construcción del Canal de Suez (13)


 Jacques-Marie le Pére, ingeniero al que Napoleón encargó hacer una inspección topografica del istmo de Suez y redactar un informe relativo a la construcción de un nuevo Canal de Suez, de manera similar al que había existido bajo los faraones [REYBAUD, Louis (París, 1830-36): "Historie de l’expédition française en Ègypte", Vol. 8]

Pese a que los planes de Napoleón fracasaran, las consecuencias de la invasión de Egipto serían profundas. Poco después de partir Napoleón estalló una revuelta wahabita en Arabia contra el Imperio Otomano (similar a la planeada por Napoleón), que fué reprimida en 1812 y 1818 por Mohamed Alí, nombrado Pasha de Egipto en 1806. Alí llevó a cabo una política de modernización en Egipto y, aprovechando su fuerza económica y militar, invadió Siria en 1832, ocupándola y aplastando al ejército otomano (14); mediante el tratado de Kutahia el Imperio Otomano aceptó entregar el control de Siria a Egipto, que de esta forma pasaba a dominar la mayor parte del imperio: Creta, Chipre, Egipto, Sudán, Siria/Palestina/Líbano, Arabia (la Meca y Medina)... No era suficiente: Alí exigió entonces que él y sus herederos fuesen nombrados gobernadores de Egipto y de Siria a perpetuidad; el sultán se negó a perder Siria, centro económico del Imperio, y entonces Alí intentó en 1838 la secesión para crear su propio imperio.


Imagen idealizada del agente napoleónico Lascaris pactando con los árabes

Egipto y la lucha por Siria se convirtieron en el eje de un conflicto internacional. Todas las potencias europeas apoyaban al Imperio Otomano, a excepción de Francia, cada vez más aislada en su apoyo a Egipto. La coalición liderada por Inglaterra exigió a Alí que se retirase de Siria en un ultimatum decidido en una reunión en Londres entre Inglaterra, Rusia, Prusia y Austria a la que no se invitó a Francia (Julio 1840). Alí se negó a ceder, seguro de la ayuda francesa, lo que fué un grave error. Pero aunque Francia ordenó la mobilización de sus tropas, reforzó sus fronteras al enterarse del ultimatum (creando un clima prebélico en Europa) y planeó atacar la flota de Levante inglesa, en realidad no estaba en condiciones enfrentarse a Inglaterra, por lo que pactó con Londres.

 El bombardeo de San Juan de Acre por la flota británica en 1840, que marcó el inicio de la soberanía limitada del Imperio Otomano y del intervencionismo humanitario europeo en el Imperio Otomano (Oriente Medio y Balcanes)

Alí se negó a ceder ante el ultimatum inglés, e Inglaterra intervino de una forma similar a las intervenciones de la OTAN desde el finde la guerra fría: tras suministrar 22.000 mosquetes a libaneses descontentos con el gobierno egipcio, la flota británica bombardeó Beirut y organizó el desembarco de tropas otomanas que, apoyadas por fuerzas británicas, rapidamente se hicieron con el control de Beirut, San Juan de Acre y buena parte de Siria (15). El desastre militar en Siria acabó con el sueño de crear un imperio egipcio: Inglaterra obligó a Egipto a retirarse de Siria, Arabia, Chipre y Creta, así como a reducir su flota y los efectivos de su ejército, de manera que dejó de ser una amenaza. A cambio, Egipto y Sudán pasaron en 1841 a estar en manos de la dinastía de Alí, que gobernaría Egipto hasta ser derrocada por Nasser en 1952


La intervención encabezada por Inglaterra durante la Crisis de Oriente de 1840 tuvo consecuencias nefastas para el futuro de Oriente Medio, al establecer de facto la 'soberanía limitada' del Imperio Otomano, marcando el inicio de las intervenciones militares 'humanitarias' occidentales en la región. Además fué el inicio del enfrentamiento entre los imperios británico y francés en Oriente Medio, que marcaría el futuro de la región (16).

 
Siria, origen del intervencionismo humanitario moderno... y de Israel

A cambio de acabar con Alí, occidente (ingleses y franceses basicamente) impuso a los otomanos en 1843 la partición del Libano en una zona norte controlada por los Maroritas y una sur controlada por los Drusos (17); esta partición, unida al proceso de modernización que estaba llevando a cabo el Imperio Otomano y a la manipulación de ambas comunidades religiosas por occidente (Inglaterra apoyaba a los Drusos, Francia a los Maroritas), dió lugar al surgimiento de tensiones crecientes hasta entonces desconocidas entre ambas comunidades (18). la partición tuvo como varias consecuencias: por un lado, los drusos perdieron sus privilegios políticos y feudales, en beneficio de los Maroritas, y su Iglesia; por otro lado, aunque la nueva influencia occidental y la inmersión en el sistema capitalista afectaba fuertemente los negocios de los mercaderes y artesanos locales, los cristianos no se veían perjudicados por ello, al contrario: los occidentales preferían tener como socio local a un cristiano en lugar de un musulman; y a todo esto ha de añadirse que mientras en la zona norte tanto campesinos como terratenientes eran maroritas, en el sur la mayoría de los terratenientes eran drusos y los maroritas eran mayoritariamente campesinos (19)


Una vez puesta en marcha la dinámica infernal de los odios étnicos no tardaron en tener lugar masacres, que culminaron en el denominado Conflicto Druzo-Marorita de 1860, iniciado el 22 de Mayo y consistente en masacres en el campo y las principales ciudades (Beirut y Damasco) sirias, y cuyas víctimas principales fueron los Maroritas (los cuales a su vez habían masacrado Drusos en 1845...). Pero tras los argumentos etnicistas se ocultaban otros intereses, que fueron los verdaderos responsables del clima de odio que dió lugar a las masacres. Las divisiones sectarias, además de ser necesarias para que occidente dispusiese de marionetas políticas con las que intervenir en la zona (Francia apoyaba las pretensiones hegemónicas de los cristianos, e Inglaterra suministraba armas a los drusos), eran el atributo fundamental de los movimientos nacionalistas utilizados por la naciente burguesía para hacer frente a una creciente radicalización de la población (20)


 Charles Henry Churchill, consul inglés en Damasco y encargado de Siria (que incluía el Líbano y Palestina); tras la secesión griega, la partición del Líbano y el inicio de la “soberania limitada“ otomana propuso crear un estado judío en Palestina para poder arrebatársela a los otomanos, 55 años antes que el sionismo..

La estrategia etnicista obtuvo tal éxito que el consul británico en Siria, Charles Henry Churchill, propuso al gobierno inglés la creación de un estado judio en Palestina (situada geograficamente debajo de la costa libanesa). "Siria y Palestina han de ser tomadas bajo protección europea", escribió Churchill, proponiendo además la colonización judía de Siria y Palestina; evidentemente, el objetivo era que Inglaterra pudiese hacerse con el control de parte de la costa siria: "Mi propuesta es que los judíos ingleses junto con sus hernanos del continente europeo efectuen una petición al gobierno británico...". Es importante subrayar que su propuesta tuvo lugar medio siglo antes de la creación del movimiento sionista, así como que surge con la clara intención de utilizar a los judíos para obtener una cabeza de puente en la región (21).


En realidad, las masacres de 1860 tuvieron su origen en un alzamiento campesino que se tuvo lugar en la zona gobernada por los Maroritas. Hartos de los enormes impuestos que tenían que pagar, los campesinos exigieron la abolición de los privilegios feudales de los terratenientes y, ante su negativa, en 1859 tuvo lugar un alzamiento en el que se asaltaron y quemaron las propiedades de los terratenientes, que huyeron. Entonces, los campesinos se hicieron con sus tierras y crearon comunas (22), dando lugar a un movimiento campesino que rapidamente se extendió también por la región drusa; pero allí, el clero marorita azuzó a los campesinos cristianos contra los terratenientes druzos: "Después de que los campesinos maroritas del norte se rebelasen contra la principal familia marorita y triunfase, los campesinos del sur sintieron que podían hacer lo mismo. La Iglesia Marorita aplaudió este desarrollo, y ni siquiera intentó ocultar su aspiración a que se crease un emirato marorita bajo protección francesa, deseando que una rebelión pusiera fin al dominio druso" (23); en respuesta, los terratenientes druzos empezaron a organizar partidas armadas de drusos, lo que inició la espiral de violencia que acabó en las masacres de 1860 (24).


 En 1862, los franceses aprovecharon unas luchas sectarias para desembarcar en Beirut, imponiendo al Imperio Otomano la creación del Líbano como provincia separada, con derechos especiales para los cristianos, siendo Francia la protectora de sus derechos

Las masacres tendrían graves consecuencias; para empezar, con la excusa de parar las masacres, y apelando a un tratado con el Imperio Otomano que databa de 1523 (!)  por el cual Francia recibió del sultán el papel de protectora de los cristianos del Imperio Otomano, Paris intervino, desembarcando en Beirut en Agosto 1860, en lo que algunos consideran la primera 'intervención humanitaria' de la época contemporanea (25). El General Beaufort d’Haupoul, antiguo jefe de estado mayor del ejército egipcio durante la campaña siria de Mohammed Alí, estaba al mando de las tropas. Como suele suceder en estos casos, la intervención militar era innecesaria, ya que Fuat Pasha, el ministro de asuntos exteriores otomano, había logrado restaurar el orden mediante una fuerte represión, castigando duramente a los burócratas imperiales y a los miembros de las fuerzas armadas que habían colaborado en las masacres, así como a los drusos (26); éstos emigraron en masa al interior de Siria para huir de las represalias de manera que, tras 1860, la única institución que quedó en pié fué la Iglesia Marorita, que rapidamente se hizo con el control de los engranajes del poder.


Tropas francesas al mando del General Beaufort d'Haupoul desembarcan en Beirut para intentar  imponer un protectorado francés en la zona con la excusa de "proteger" a los cristianos maroritas

El paso decisivo se dió el 9 de Junio de 1861: las potencias occidentales impusieron al Imperio Otomano la conversión del distrito del Líbano en una región autónoma cuyo gobernador tenía que ser católico (y por tanto bajo supervisión francesa). Esta decisión, que ampliaba aún más la segregación de la costa libanesa del resto de Siria, contradecía abiertamente las conclusiones a las que había llegado una comisión de investigación europea creada para averiguar las causas de lo ocurrido. Dicha comisión dictaminó (Octubre 1860) que el origen de las masacres estaba en la separación artificial de la costa libanesa del resto de Siria aplicando criterios étnicos, pero dado que sus conclusiones eran un obstáculo para los objetivos occidentales de hacerse con el control de la costa siria, fué ignorada y cayó rapidamente en el olvido. Con la imposición del predominio cristiano en el Líbano occidente impuso también el sectarismo religioso, inexistente hasta entonces y que ha permanecido vigente hasta nuestros días.


 Campos de refugiados para la población cristiana tras los sucesos de 1860. Ayer como hoy, la población civil, primera víctima del imperialismo occidental, que cinicamente utilizó su sufrimiento para justificar su injerencia en Oriente Medio
 
El fin de la soberanía otomana abrió la Caja de Pandora para el Imperio Otomano; si antes de 1860, las potencias occidentales habían intervenido 'discretamente', para ampliar sus zonas de influencia (27), a partir de entonces lo hicieron abiertamente, siempre con la excusa de impedir masacres. Al mismo tiempo, la prensa occidental se llenó de noticias sobre supuestas masacres, especialmente en los Balcanes (Serbia, Bulgaria,...) y en Oriente Medio (Cristanos, Armenios, Kurdos...). El método utilizado para justificar una intervención militar occidental consistía en 1) denunciar masacres contra civiles, 2) denuncias de violaciones de derechos humanos por misioneros (las ONGs de la época), 3) campañas de prensa exigiendo intervenir militarmente y, finalmente, 4) creación de protectorados o estados marioneta al servicio de la potencia correspondiente . Cualquier parecido con conflictos actuales (Kosovo, Siria...) es pura coincidencia...




NOTAS

(1) HOCQUET, Jean-Claude, “Venice and the Turks“, en CARBONI, Stefano (Ed.): “Venice and the Islamic World“ (2007).


(2) Nada menos que Hernán Cortés (que había logrado gastarse todo lo que ganó en la conquista de Mexico y estaba endeudadísimo) participó en la lucha del Imperio Español contra los turcos en el Mediterraneo, en el fracasado ataque contra Argel, capital de los piratas berberiscos ("Hernán Cortés en Argel 1541“). Finalmente, las derrotas turcas a las puertas de Viena (1529) y la Batalla de Lepanto (1571) lograron poner fin a la imparable expansión del Imperio Otomano. La Orden de Malta (los antiguos Caballeros Hospitalarios de las Cruzadas) se dedicaron entonces a practicar la piratería contra las rutas comerciales otomanas en el Mediterraneo, hasta que su centro de operaciones, Malta, fué conquistado por Napoleón (1798). Hoy día, la Orden de Malta es la única de las tres ordenes militares de las Cruzadas que ha logrado sobrevivir, disfrutando además de reconocimiento diplomático por la mayoría de paises del mundo.


(3) Las expediciones del almirante Zheng He son legendarias, y han dado lugar a diversos mitos, que van desde imaginarias visitas a Europa o el supuesto descubrimiento de América (Wikipedia, "Hipótesis de 1421"); según dichos mitos, en su último viaje Zheng He dipuso de nada menos que 300 barcos, alguno de ellos de 120 metros de longitud, es decir, cinco veces más grande que la carabela Santa María que utilizó Colón para llegar a América, de manera que los cuatro buques y 170 marineros al mando del Duque de Albunquerque habrían cabido holgadamente en su interior. FERGUSON, Niall (2011): “Civilization. The West and the Rest“;  MENZIES, Gavin (2003): “1421: als China die Welt eroberte“. Éste y otros mitos son desenmascarados en "The '1421' myth exposed".


(4) SALENTINY, Fernand (1977): “Austieg und Fall des portugiesischen Imperiums“, p.71. “¿Cómo podía demostrar Vasco de Gama al rey de Calicut que lo mejor era ser amigos? Le ofreció regalos, pero eran pobres para los niveles de la India, por lo que cuando le hablaba del poder de Portugal parecía que estuviera mintiendo. Trató de ocultar lo débil que era, actuando con orgullo y diciendo que otros barcos le seguían; no engañó con esto al rey indio, que debió comenzar a sospechar cada vez más que los portugueses eran espías o piratas, tal como le decían los árabes. Las cosas empeoraron, se secuestraron rehenes por ambos bandos y al final los portugueses zarparon de Calicut perseguidos por una flota de barcos armados“ (CRAINS, Trevor (1991): “Europa descubre el mundo“, p.32-33).


(5) HOCQUET, Jean-Claude, “Venice and the Turks“, en CARBONI, Stefano (Ed.): “Venice and the Islamic World“ (2007).


(6) KALISKY, René (1968): “Le Monde Arabe. Tome 1 - L’Essor et le déclin d’un empire“


(7) Durante la conquista de Goa, que se convirtió en el centro del Imperio Portugués en Asia (sede del Virrey y centro de la Inquisición portuguesa en Asia), el Duque de Albunquerque dio ordenes precisas a sus soldados de no efectuar saqueo alguno, de manera que al día siguiente tras la conquista los comerciantes pudieron continuar trabajando con normalidad. BOXER, Charles R. (1985): “Portuguese conquest and commerce in Southern Asia 1500-1770”.


(8) Las Compañías de Indias europeas eran monopolios comerciales dotadas de ejércitos propios e incluso leyes en los territorios sometidos a su control, que eran mucho mayores que las metrópolis mismas; en relidad, su función no era comerciar sino conquistar. La VOC y la EIC no tardaron en convertirse en estructuras gigantescas, con un enorme poder económico (en 1700 la EIC representaba más de la mitad del comercio inglés) y  otros privilegios, cómo el de poder declarar la guerra, negociar tratados o acuñar moneda.


(9) La VOC desaparecería en 1800, arruinada por las constantes guerras con Inglaterra: LOTH, Heinrich (1982): “Das portugiesische Kolonialreich. Austieg und Fall”, p. 102-107. MILTON, Giles (2001): “Muskatnuß und Musketen. Der Kampf um das Gold Ostindiens“ (trad.: “Nuez moscada y mosquetes. La lucha por el oro de las Indias Orientales“).


(10) El creciente dominio de la India por Inglaterra fué rechazado por algunos principes indios; uno de ellos, Tippu Sultan, soberano del reino de Mysore, llevó a cabo varias guerras contra los ingleses, y era un viejo aliado de Francia, desde los tiempos de la monarquía francesa. Napoleón comunicó al Directorio su intención de aliarse con los indios contra Inglaterra: "Tan pronto como hallamos conquistado Egipto, estableceremos relaciones con los principes indios y, junto con ellos, atacaremos a los ingleses en sus posesiones"; similares intenciones tenía Talleyrand. WIKIPEDIA, "Franco-Indian Alliances", "Kingdom of Mysore", "Tipu Sultan".


(11) Tras ocupar Egipto en 1798 (y perder su flota a manos del almirante Nelson), Napoleón inició la invasión de Siria (Febrero-Junio 1799), pero solo logró conquistar Jaffa (Haifa) y ganar algunas batallas en lugares bíblicos (en Canaan, el monte Tabor, Nazaret), siendo incapaz de conquistar la antigua fortleza cruzada de San Juan de Acre; tras cuatro meses se retiró retirarse de nuevo a Egipto, y poco abandonó Egipto de incognito en dirección a Francia, para tomar el poder el 18 Brumario (9 de Noviembre de 1799). WIKIPEDIA, "French campaign in Egypt and Syria 1898-1901", "Battle of the Nile".


(12) "Napoleon‘s arabian dreams"; ÁNTON, Jacinto: "El Lawrence de Arabia de Napoleón".


(13) "Napoleon and the Scientific Expedition to Egypt. The Search for the Ancient Suez Canal".


(14) MAJOROS, Ferenc / RILL, Bernd (2000): "Das Osmanische Reich 1300-1922. Die Geschichte einer Großmacht";  Alí invadió Siria para compensar las pérdidas que había sufrido al apoyar al sultán otomano en la Guerra de Independencia Griega. WIKIPEDIA, "Mehmet Alí".


(15)  En San Juan de Acre, la flota inglesa disparó 48.000 cañonazos contra las defensas egipcias, arrasandolas, y provocando la huida de las tropas egípcias, de manera que la ocupación se llevó a cabo sin incidentes. La noticia de la caida de San Juan de Acre (3 de Noviembre) y la llegada de la flota británica a Alejandría (25 de Noviembre) llevó a Alí a capitular (27 de noviembre). Wikipedia, "Egyptian-Ottoman War (1831-33)"


(16) WIKIPEDIA: "Muhammad Ali of Egypt", "Oriental Crisis of 1840"; BERHORST, Ralf: "Der Rivale", en GEOEPOCHE Nr. 56, "Das Osmanische Reich 1300-1922". En general se describe a Alí como un buen administrador, confrontándolo con la decadencia y corrupción otomana; sin embargo Alí, el "padre de la nación egipcia" era odiado entre sus súbditos, e incluso sus familiares, hasta el punto de no imponerse un luto oficial a su muerte, tras cuarenta años de reinado; "La administración de Mohamed Alí era admirada por extranjeros y comerciantes, pero era aborrecida por el pueblo que administraba. Además de su gran eficacia y equidad en la tasación entre cristianos y musulmanes, el dominio egipcio introdujo los trabajos forzados, el servicio militar, elevados impuestos, monopolios estatales, y la confiscación de las cosechas de trigo y seda. Había repetidamente alzamientos" Mansel, op. cit., p.95.


(17) Los Maroritas son un grupo escindido de la Iglesia ortodoxa que se unió a la Iglesia católica en el siglo XII, y los Druzos son una secta musulmana escindida de una rama del chiismo (ismailí fatimida), que entre otras cosas cree en la reencarnación de los guerreros y mantiene un orden de tipo clan-feudal. A mediados del siglo XIX ambas comunidades eran las más numerosas del puzzle etnico-religioso de la costa siria.


(18) Un libro de indispensable lectura, que desenmascara los mitos religiosos y nacionalistas que se han escrito para justificar y disculpar lo ocurrido en 1860, es MAKDISI, Ussama Samir (2000): "The culture of sectarianism: community history, and violence in Nineteeth-century ottoman Lebanon". La visión 'tradicional' de los sucesos, que echa la culpa de lo ocurrido a 'los otros' (sean potencias extranjeras, otomanos, maroritas/cristianos, drusos, etc.) puede encontrarse en WIKIPEDIA: "1860 Druze-Maronite conflict", "Mount Lebanon Mutasarrifate"; "Who Invented Lebanon?"; "The Massacres of 1840-1860 in Mount Lebanon". Un libro sobre la historia oral en Líbano recoge una versión según la cual el conflicto se originó a partir de una discusión entre dos chavales, uno druso y otro marorita, mientras jugaban a las canicas: VON ANGERN, Wolf-Hagen (2010): "Geschichtskostrukt und Konfession im Libanon", p.278.


(19) WIKIPEDIA: "History of Lebanon under Ottoman rule", "Druze". KIERKEGAARD, Anne (2010): "Dividing Politics along Sectarian Lines in Lebanon", p. 44.


(20) 150 años después, esto no ha cambiado: "El establecimiento del Libano como un estado donde la comunidad cristiana tenía privilegios especiales es crucial para la compresión del sistema político actual... La contestación política está sometida hoy a un estrecho marco, porque todos los políticos representan a comunidades religiosas específicas, lo que excluye el secularismo de la política". KIERKEGAARD, op. cit. p. 3. Asimismo, Francia sigue apoyando a los Maroritas.


(21) WIKIPEDIA: "Charles Henry Churchill". Antepasado de Wiston Churchill, responsable de Palestina tras la Primera Guerra Mundial.


(22) Sobre las revueltas campesinas y las comunas en Siria, SCHILDER, Linda: "Violence in Rural Syria in the 1880s and 1890s", en KAZEMI, Farhad y WATERBURY, John (1991): "Peasants and Politics in the Modern Middle East". Sobre la aparición del pensamiento radical (y anarquista) en Oriente Medio, el mejor libro es KHURI-MAKDISI, Ilham (2010): "The Eastern Mediterranean and the Making of Global Rdicalism, 1860-1914".


(23) KIERKEGAARD, p. 44. La Iglesia católica tiene experiencia en convertir movimientos de protesta en genocidios. Así se vió Ruanda en los años 60, donde consiguió convertir el movimiento anticolonial que hacía eco al movimiento anticolonialista de Lumumba en el Congo (colonia belga, como Ruanda) en un conflicto genocida entre 'Hutus' (campesinos) y 'Tutsis' (pastores), dando lugar a masacres a gran escala; en 1994 tuvo lugar en Ruanda un genocidio minuciosamente planificado, con la complicidad del Vaticano y Francia, originado por un brutal programa de ajuste estructural; pocos años en antes ocurrió algo similar en la ex-Yugoslavia, donde el vaticano apoyó el independentismo croata, evitando así una respuesta social a otro brutal programa de reforma estructural impuesto por el FMI. CHOSSUDOVSKY, Michel (1997): "The Globalization of Poverty. Impacts of IMF und World Bank Reforms", especialmente los capítulos 7 (sobre Ruanda) y 17 (sobre Yugoslavia); Amor y Rabia, Nr. 2, "Ruanda. Un genocidio a través del mercado" y Nr. 17, "Ruanda (2)".


(24) WIKIPEDIA: "1860 Druze-Maronite conflict".


(25) CHESTERMAN, Simón (2002): "Just war or just peace?: humanitarian intervention and international law", p. 32ff.  Es importante subrayar que la excusa humanitaria fué el principal argumento utilizado por occidente para justificar la ocupación de la costa siria en las Cruzadas, mucho antes de la aparición del Imperio Otomano.


(26) MIKABERIDZE, Alexander (2011): "Conflict and Conquest in the Islamic World: A historical Encyclopedia", p. 519-520. "El ministro de asuntos exteriores otomano se aseguró de que los oficiales y funcionarios otomanos fuesen sancionados por no detener el ataque de los drusos y los líderes drusos fueron encarcelados o huyeron a la montaña para evitar el castigo". KIERKEGAARD, op. cit. p.43-44.


(27) En el Caucaso, por ejemplo, para retrasar lo más posible la expansión del Imperio Ruso hacia el sur (que amenazaba al Imperio Otomano, Persia y la mismísima India), Inglaterra impulsó a través de David Urquhart (primer secretario de la embajada británica en el Imperio Otomano) la aparición de un movimiento de resistencia que frenase el avance ruso; según un periodista de The Times (que apoyaba dicho movimiento) Urquhart creó las estructuras de la resistencia y redactó su 'declaración de independencia'; Inglaterra proporcionó consejeros militares a la resistencia, así como armas. Esto último se hizo evidente tras ser capturado el Vixen, un barco cargado de armas fletado por el Urquhart, que debido al escándalo hubo de abandonar su puesto en la embajada. HOPKIRK, Peter (1990): "The Great Game. On Secret Service in High Asia", p.156-161. Tras la expulsión de buena parte de los Circasianos, el intento de iniciar una 'Jihad' contra Rusia logró echar raices en Chechenia, dando lugar a una guerra que duraría décadas. Curiosamente, Chechenia es una región que pese a haber sido cristianizada en la antiguedad, con el paso del tiempo sus  ideas y prácticas religiosas habían quedado diluidas en una combinación de ideas de las múltiples religiones que se practican en el Caucaso (judaismo, islám, cristianismo, budismo...). JERSILD, Austin (2002): "Orientalism and Empire. North Caucasus Mountain Peoples and the Georgian Frontier, 1845-1917".

miércoles, 31 de enero de 2018

NOVEDAD EDITORIAL: 'LA I INTERNACIONAL Y LA ALIANZA EN ESPAÑA'

 

Este libro contiene 56 documentos inéditos o raros relativos a la 1ª Internacional en España en los años 1869-1872, extraídos sobre todo de archivos moscovitas, a los que fueron a parar tras avatares históricos.

Los documentos se agrupan en cinco secciones (la delegación española al Congreso de La Haya, la correspondencia con el Consejo General de Londres etc.), cada una de ellas prologada por un detallado estudio preliminar. Se presentan en el idioma original, acompañados por la traducción española en los casos en que dicho idioma sea distinto al español y contextualizados con comentarios específicos.

El conjunto anuncia nada menos que la primera fractura del naciente movimiento obrero europeo entre dirigismo o federalismo, instrumentalización o autonomía, parlamentarismo o extra-parlamentarismo, una división que aún continúa marcando la historia de los movimientos sociales.

C/Peñuelas, 41 -28005 Madrid

domingo, 12 de noviembre de 2017

LA VOZ DEL PUEBLO

   [Aunque algunos pretendan convencernos que los planteamientos antiautoritarios e internacionalistas de los viejos anarquistas del siglo XIX están caducos y obsoletos, en realidad están muy al día. Los que defienden el apoyo y participación popular en el juego del poder político, como algo digno de ser tenido en cuenta, que sepan que no es nuevo, siempre ha habido sectores sociales emergentes que se han valido de las clases populares (como últimamente ha venido haciendo cierta parte de la oligarquía catalana con su gente) en su provecho. Como bien nos cuenta una historiadora medievalista francesa sobre el Valladolid de la primera mitad del siglo XIV. En muchas cosas no pasa el tiempo.]

Cortes de Valladolid de 1295.

Las crisis de finales del siglo XIII y de las primeras décadas del XIV no parece pues haber afectado profundamente a Valladolid que, no sólo consiguió mantenerse sino que aprovechó las dificultades de la Corona para obtener mayor independencia.

La vida política urbana se vio sin embargo afectada por la lucha que entabló un sector de la población, enriquecido durante la segunda mitad del siglo XIII, para acceder al gobierno municipal, reservado, desde el privilegio de Alfonso X, a las diez casas oligárquicas de los linajes de Tovar y de Reoyo. Aprovechando sin duda la crisis general y cierto descontento popular, los mercaderes, plateros, peleteros y demás representantes de los oficios de mayores ingresos en la villa consiguieron de la reina María de Molina, durante la minoría de Fernando IV, que se anulasen los privilegios concedidos a los caballeros en el Fuero Real y se constituyeron en un verdadero partido popular, la Voz del Pueblo.

En marzo de 1320, dos meses después que los linajes de Tovar y de Reoyo y la Voz del Pueblo nombraran representantes para llegar a un acuerdo, la reina María de Molina, que necesitaba desesperadamente el apoyo de la ciudad, devolvió a los caballeros sus privilegios, que incluían el monopolio de los cargos municipales.

Un año después, en marzo de 1321, poco antes de su muerte, la reina confirmó el compromiso establecido, que reservaba a los representantes de la Voz del Pueblo la mitad de los oficios concejiles, mientras los linajes se repartían la otra mitad.

Ignoramos las circunstancias de este acuerdo y en particular si hubo, como en numerosas ciudades europeas en la misma época, violencias y disturbios; en cambio, la élite de los no-privilegiados había conseguido, mediante el apoyo popular, el acceso al gobierno municipal.

Entre 1321 y 1332 sin embargo, los mercaderes y artesanos enriquecidos que habían accedido al poder municipal no debieron de cumplir las expectativas suscitadas cuando encabezaban la Voz del Pueblo. Privadas del beneficio de su «revolución», las capas populares reaccionaron al cabo de unos años e intentaron llevarla a cabo reuniéndose a campana tañida, distribuyéndose cargos y rentas municipales, e irrumpiendo en las sesiones del concejo. A petición del concejo —oficial—, el rey tuvo que intervenir: en marzo de 1332, las reuniones populares de los «menestrales y otras gentes menudas» fueron prohibidas y se devolvió el monopolio del ejercicio del poder en Valladolid a los linajes de Tovar y de Reoyo. La presencia en el concejo, posteriormente al privilegio real, de los mercaderes que habían conseguido desempeñar oficios públicos a raíz de la «revolución» de 1320-1321, sólo se explica por su integración en alguno de los dos linajes; entre 1321 y 1332, los linajes vallisoletanos perdieron pues su carácter de «familias de sangre» para convertirse en «familias espirituales», en bandos.

A partir de 1332, los linajes se repartieron por mitad los oficios municipales: regidurías a partir de mediados del siglo XIV, alcaldías, escribanías de la villa y luego «del número», procuradurías en Cortes, fielatos, aposentadurías, guías, tasadurías, montanerías, andadurías, pregonerías, así como los dos cargos de «conservadores» de la universidad.

La «revolución» de 1320-1332 y la Voz del Pueblo vallisoletana no fueron acontecimientos aislados: en Italia y en Flandes, por esas mismas fechas, los «burgueses» enriquecidos consiguieron también forzar el acceso a los gobiernos urbanos, con el apoyo de las masas populares. Sin embargo, al contrario de lo que ocurrió en otras ciudades europeas, en Valladolid la apertura de la oligarquía a nuevos miembros no fue un hecho efímero, sino que se erigió en sistema; no hubo así, como en Florencia por ejemplo, nuevos disturbios a finales del siglo XIV.

ADELINE RUCQUOI
Valladolid en el Mundo. La Historia de Valladolid
(1993)

miércoles, 8 de noviembre de 2017

LA CAÍDA DEL GOBIERNO KERENSKI, LA VICTORIA DEL PARTIDO BOLCHEVIQUE

'Asalto al Palacio de Invierno', diorama de Yefim Dyshalyt
situado en el Museo de la Revolución de Moscú
(madrugada del 8 de noviembre de 1917).

 Por VOLIN

A partir del 17 de octubre (30 de octubre, según el calendario actual), el desenlace se aproxima. Las masas están prestas para una nueva revolución, como lo prueban los levantamientos espontáneos desde julio, el ya citado de Petrogrado y los de Kaluga y Kazán y otros del pueblo y de tropas, en diversos puntos.

El partido bolchevique se ve, entonces, ante la posibilidad de apoyarse sobre dos fuerzas efectivas: la confianza de gran parte del pueblo y una fuerte mayoría del ejército. Así pasa a la acción y prepara febrilmente su batalla decisiva. Su agitación produce efervescencia. Ultima los detalles de la formación de cuadros obreros y militares. Organiza también, definitivamente, sus propios equipos, y redacta la lista eventual del nuevo gobierno bolchevique, con Lenin a la cabeza, quien vigila los acontecimientos de cerca y transmite sus últimas instrucciones. Trotski, el activo brazo derecho de Lenin, llegado hacía varios meses de Norteamérica, donde residió desde su evasión de Siberia, participará en puesto destacado.

Los socialistas revolucionarios de izquierda actúan de acuerdo con los bolcheviques. Los anarcosindicalistas y los anarquistas, poco numerosos y mal organizados, pero muy activos también, haciendo todo lo que pueden para sostener y alentar la lucha contra Kerenski, no por la conquista del poder, sino por la organización y la colaboración libres.

Conocidas la extrema debilidad del Gobierno Kerenski y la simpatía de una aplastante mayoría popular, con el apoyo activo de la flota de Kronstadt, siempre a la vanguardia de la revolución, y de gran parte de las tropas de Petrogrado, el Comité Central del partido bolchevique fijó la insurrección para el día 25 de octubre (7 de noviembre). El Congreso Panruso de los Soviets fue convocado para la misma fecha.

Los miembros del Comité Central estaban convencidos de que este congreso de mayoría bolchevique y obediente a las directivas del partido debía proclamar y apoyar la revolución y reunir todas las fuerzas para hacer frente a la resistencia de Kerenski. La insurrección se produjo el día señalado por la tarde. Y, simultáneamente, el congreso de soviets se reunió en Petrogrado. No hubo combates en las calles ni se levantaron barricadas.

Abandonado por todo el mundo, el gobierno Kerenski, asido a verdaderas quimeras, permanecía en el Palacio de Invierno, defendido por un batallón seleccionado, otro compuesto de mujeres y algunos jóvenes oficiales aspirantes.

Tropas bolcheviques, de acuerdo con un plan establecido en el Congreso de soviets y el Comité Central del partido, cercaron el palacio y atacaron sus defensas. La acción fue sostenida por naves de guerra de la flota del Báltico, de Kronstadt, alineadas sobre el río Neva, con el crucero Aurora. Después de una breve escaramuza y algunos disparos de cañón desde el crucero, las tropas bolcheviques se apoderaron del palacio. Kerenski había huido. Los demás miembros de su gobierno fueron arrestados.

Así, en Petrogrado la insurrección se limitó a una pequeña operación militar, conducida por el partido bolchevique. Habiendo quedado vacante el gobierno, el Comité Central del partido se instaló como vencedor en aquella revolución de palacio.

Kerenski intentó marchar sobre Petrogrado con algunas tropas sacadas del frente de guerra, cosacos y la división caucasiana, pero fracasó por la vigorosa intervención armada de los obreros de la capital y, sobre todo y una vez más, por los marinos de Kronstadt, llegados precipitadamente a prestar ayuda. En una batalla cerca de Gatchina, en los alrededores de Petrogrado, una parte de las tropas de Kerenski fue derrotada y la otra se pasó al campo revolucionario. Kerenski pudo salvarse en el extranjero.

En Moscú y otras partes la toma del poder por el partido bolchevique se efectuó con menos facilidad. Moscú vivió días de combates encarnizados entre las fuerzas revolucionarias y las de la reacción, que dejaron muchas víctimas. Numerosos barrios de la ciudad resultaron muy dañados por el fuego de la artillería. Finalmente, la revolución la ocupó. En otras ciudades, igualmente la victoria costó violentas luchas.

El campo, en general, permaneció casi indiferente. Los campesinos estaban muy absorbidos por sus preocupaciones locales: desde hacía mucho tiempo se preocupaban en resolver por sí mismos el problema agrario; no temían el poder de los bolcheviques. Puesto que tenían la tierra y no temían el retorno de los señores, estaban bastante satisfechos y eran indiferentes ante los defensores del trono. No esperaban nada malo de los bolcheviques, ya que se decía que éstos querían terminar la guerra, lo cual les parecía justo. No tenían, pues, ningún motivo para desconfiar de la nueva revolución.

La manera cómo ésta se cumplió ilustra sobre la inutilidad de una lucha por el poder político. Si éste es sostenido por una gran mayoría y, sobre todo, por el ejército, no es posible abatirlo. Y si es abandonado por la mayoría y por el ejército, que es lo que se produce en el momento de una verdadera revolución, entonces tampoco vale la pena dedicarse a él especialmente. Ante el pueblo armado se derrumba solo. Hay que abandonar el poder político para ocuparse del poder real de la revolución, de sus inagotables fuerzas potenciales, de su irresistible impulso, de los inmensos horizontes que abre, de todas las enormes posibilidades que contiene en su seno.

En muchas regiones, la victoria de los bolcheviques no fue completa, particularmente en el Este y en el Mediodía. Movimientos contrarrevolucionarios se perfilaron muy pronto y se extendieron hasta una verdadera guerra civil que duró hasta fines del año 1921.

Uno de esos movimientos, dirigido por el general Denikin, en 1919, fue sumamente peligroso para el poder bolchevique. Partiendo de los confines de Rusia meridional, región del Don, Kuban, Ucrania, Crimea, Cáucaso, el ejército de Denikin arribó, en el verano de 1919, casi hasta las puertas de Moscú. Explicaremos más adelante los elementos que le otorgaron tanta fuerza a ese movimiento, así como el modo como este peligro inminente pudo ser evitado, una vez más al margen del poder político bolchevique.

Muy peligroso fue asimismo el levantamiento desencadenado más tarde por el general Wrangel en los mismos parajes, después de haber sido ahogado el dirigido militarmente por el almirante Kolchak en el Este. Las otras rebeliones contrarrevolucionarias fueron de menor importancia.

La mayor parte de estos intentos fueron, en parte, sostenidos y alimentados por intervenciones extranjeras. Algunos han sido patrocinados y hasta políticamente dirigidos por los socialistas revolucionarios moderados y los mencheviques.

El poder bolchevique debió sostener una lucha larga y difícil: primero, contra sus ex colaboradores, los socialistas revolucionarios de izquierda, y segundo, contra las tendencias y el movimiento anarquistas. Ambos combatieron a los bolcheviques, en nombre de la «verdadera revolución social», traicionada, a su entender, por el partido bolchevique en el poder.

El nacimiento y, sobre todo, la amplitud y el vigor de los ataques contrarrevolucionarios fueron el resultado fatal de la deficiencia del poder bolchevique, de su impotencia para organizar la nueva vida económica y social. Ya veremos cuál ha sido la evolución real de la revolución de octubre, y cómo el nuevo poder supo, finalmente, mantenerse, imponerse, dominar la tempestad y resolver, a su manera, los problemas de la revolución.

El año 1922, el bolcheviquismo en el poder pudo sentirse definitivamente dueño de la situación y comenzar su momento histórico. La explosión produjo las ruinas del zarismo y del sistema feudal-burgués. Era necesario comenzar a edificar la nueva sociedad.

(Libro I, Tercera Parte, Capítulo V.)