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lunes, 2 de abril de 2018

LA IMPORTANCIA ESTRATÉGICA DE SIRIA (2ª parte)


Del ascenso y caida de los imperios ibéricos al ascenso del British Empire, la decadencia del Imperio Otomano y el inicio de la colonización occidental de Oriente Medio 


PRIMERA PARTE: Del fertil Creciente a las Cruzadas

Mientras Portugal y España sentaban las bases de sus respectivos imperios, en el Mediterraneo tenía lugar la imparable expansión del Imperio Otomano, que al aplastar al Imperio Mameluco se anexionó Egipto y Siria (1517), que pasaron a ser sus principales fuentes de ingresos, y convirtió el Mediterraneo Oriental en un “lago otomano“. 

Imagen idealizada del almirante chino Zheng He, que llevó a cabo varios viajes para explorar posibles rutas comerciales en el océano índico bajo la dinastía Ming

Durante el siglo XVI, bajo Suleiman el magnífico, el Imperio Otomano alcanzó su máxima extensión tras conquistare Belgrado (1521) y Tunez (1535), pero al mismo tiempo su papel como ruta comercial no paró de disminuir, debido a que la Conquista de América y la ruta portuguesa hacia las Indias acabaron con el papel de Oriente Medio como encrucijada de tres continentes (1). Y la aparición del Imperio Español acabó con las pretensiones hegemónicas otomanas en el Mediterraneo, especialmente tras la Batalla de Lepanto (1571) (2).
Las nuevas rutas comerciales que estaban abriendo los europeos fueron precedidas medio siglo antes (1405-33) por siete enormes expediciones comerciales chinas en el Océano Índico al mando del almirante Zhen He, pero tras la muerte del emperador chino Yongle su sucesor impuso una política aislacionista, dejando el camino libre a los europeos (3). Las impresionantes flotas chinas debieron causar honda impresión en el océano ìndico, y es posible que jugasen un papel en el fracaso inicial de Vasco de Gama en intentar convencer al rey de Calicut del poder del emperador portugués 60 años después de la última expedición china (1497-99) (4).


Maquetas expuestas en el Ibn Battuta Mall de dubai, que pretenden mostrar las dimensiones de los barcos de la flota de zheng comparándos con una carabela ibérica de la época. En realidad, las dimensiones gigantescas de la flota china son un mito sin fundamento

La creciente inseguridad en las rutas comerciales otomanas, sus embargos económicos contra el comercio con Persia  (5), y la política aislacionista de la Dinastía Ming en China redujeron el comercio de la Ruta de la Seda, y Siria se hundió lentamente en la decadencia, perdida su importancia estratégica. Parafraseando al arabista René Kalisky, con la decadencia de la ruta de la seda Siria pasó de la muerte mongola al silencio otomano (6).

 
Las Compañías de Indias y el ascenso de Inglaterra

En los siglos XIV y XV se dieron en Europa las circunstancias adecuadas para la creación de imperios de alcance global. Las cruzadas (y las gigantescas destrucciones llevadas a cabo por los Mongoles) habían acabado con la dependencia de Europa respecto a los productos elaborados árabes; desde el siglo XII Flandes e Italia se habían convertido en grandes exportadores de textiles en Oriente Medio (la producción italiana de seda, por ejemplo, era muy apreciada en Siria y Egipto), y lo mismo ocurrió con el azucar, que los árabes dejaron de fabricar y pasaron a comprar a los europeos. Gracias a la ocupación de territorios por todo el Mediterraneo oriental y el Mar Negro por genoveses, florentinos, venecianos y pisanos, el comercio empezó a cambiar de dirección, pasando a beneficiar a Europa, y muy especialmente a Italia, dando lugar al Renacimiento. 


Portugal logró romper el monopolio otomano en el comercio con Oriente Medio al crear una nueva ruta comercial que rodeaba Africa. Gracias a la superioridad de sus galeones armados con cañones, los portugueses no tardaron en dominar paso a paso la costa este africana, el Golfo Pérsico y el Océano Índico. El objetivo de los portugueses no era destruir las redes comerciales existentes (dominadas por los árabes), sino hacerse con su control (7). La aspiración portuguesa del monopolio del comercio naval asiático nunca se completó por la desconfianza de los comerciantes árabes, apoyados por el Imperio Otomano, así como por la competencia de la VOC (“Vereenigte Oostindische Gesellschaft”, la compañía holandesa de indias) por mercaderes holandeses. 



 

La VOC fué creada por mercaderes holandeses en respuesta a la EIC inglesa (East India Company, la Compañía de las Indias Orientales), que en poco tiempo había logrado hacerse con el monopolio del trafico de especias en el Mediterraneo, eliminando a los holandeses. La VOC, dotada con cuatro flotas fuertemente armadas (8), tenía como objetivo hacerse con el control de las zonas de producción de las especias en Asia, para eliminar intermediarios (y con ello a la EIC). Para lograrlo, inició una campaña militar con el objetivo de conquistar o destruir las posesiones portuguesas e inglesas  en Asia, cuya brutalidad no tuvo nada que envidiar a la llevada a cabo anteriormente por los portugueses. Aquellas zonas que no podían ocupar eran destruidas, arrasando ciudades enteras, matando a toda la población y destruyendo las plantaciones. De esta forma, en pocas décadas Holanda consiguió arrinconar a Portugal y hacerse con el control del comercio de las especias, pero eso no impidió que franceses e ingleses estableciesen misiones comerciales en la India. 


Los mercados asiaticos no tardaron en atraer a ingleses y franceses, que se instalaron en la India expulsando a los holandeses para, a continuación, enfrentarse entre ellos. Asimismo, la rápida decadencia de Portugal y la debilidad de España fuera de America central y del sur permitió que Francia e Inglaterra se adueñasen de enormes territorios en America del Norte. Tras aplastar Inlaterra a Holanda en 1754 (9) y conseguir al mismo tiempo la sumisión de Portugal, el único obstáculo que debía superar para controlar el comercio de Europa con Asia era la Compagnie Française des Indes Orientales francesa, que había logrado imponer su control sobre buena parte del subcontinente indio. A mediados del siglo XVII, Inglaterra pasó a enfrentarse con Francia por el control de America del Norte y de la India; la victoria inglesa, en 1763, significó para Francia la pérdida de la Lousiana, así como la posición hegemónica que había logrado alcanzar en la India. Esta catástrofe sería uno de los principales motivos del hundimiento del regimen borbónico y del estallido de la revolución francesa.



Inglaterra no lograría saborear su victoria en Norteamérica: con la derrota de Francia desapareció el peligro de una ocupación francesa, principal motivo por el que los colonos norteamericanos aceptaban pertenecer al Imperio Británico. Esta realidad, unida a las ideas francesas de la Ilustración, dieron alas a los colonos norteamericanos, que diez años después de la derrota francesa iniciaron una rebelión contra a metrópoli inglesa; tras la Tea Party de Boston (1773) vino la guerra abierta contra Inglaterra (1775-1783). En pocas décadas, la lucha sin cuartel entre Inglaterra y Francia provocó que ambas potencias perdiesen sus territorios en America del Norte. A partir de ese momento, el eje de gravedad del Imperio Británico pasó a estar en Asia, hasta su desaparición.


"Bonaparte et son Etat-Major en Egypte", de Jean-Léon Gérôme (1863). Para vencer a Inglaterra, Napoleón invadió Egipto, pero tras ser derrotado en Siria, Nelson destruyó su flota en Alejandría, acabando con los sueños de hegemonía global francesa

El hundimiento de la monarquía francesa dió lugar a su sustitución por el estado republicano, cuyos intereses estratégicos coincidían con los del antiguo estado borbónico, por lo que la confrontación a nivel global con Inglaterra no tardo en reiniciarse. En Mayo de 1798 el general Napoleón Bonaparte invadió Egipto, con el objetivo de preparar una futura invasión de la India (10). Tras derrotar a las tropas otomanas y ocupar Egipto, Napoleón pero fracasó por completo, siendo derrotado en Siria (11). Además de intentar utilizar el islam contra los ingleses y los otomanos (12), entre los planes de Napoleón estaba la construcción del Canal de Suez (13). 


 Jacques-Marie le Pére, ingeniero al que Napoleón encargó hacer una inspección topografica del istmo de Suez y redactar un informe relativo a la construcción de un nuevo Canal de Suez, de manera similar al que había existido bajo los faraones [REYBAUD, Louis (París, 1830-36): "Historie de l’expédition française en Ègypte", Vol. 8]

Pese a que los planes de Napoleón fracasaran, las consecuencias de la invasión de Egipto serían profundas. Poco después de partir Napoleón estalló una revuelta wahabita en Arabia contra el Imperio Otomano (similar a la planeada por Napoleón), que fué reprimida en 1812 y 1818 por Mohamed Alí, nombrado Pasha de Egipto en 1806. Alí llevó a cabo una política de modernización en Egipto y, aprovechando su fuerza económica y militar, invadió Siria en 1832, ocupándola y aplastando al ejército otomano (14); mediante el tratado de Kutahia el Imperio Otomano aceptó entregar el control de Siria a Egipto, que de esta forma pasaba a dominar la mayor parte del imperio: Creta, Chipre, Egipto, Sudán, Siria/Palestina/Líbano, Arabia (la Meca y Medina)... No era suficiente: Alí exigió entonces que él y sus herederos fuesen nombrados gobernadores de Egipto y de Siria a perpetuidad; el sultán se negó a perder Siria, centro económico del Imperio, y entonces Alí intentó en 1838 la secesión para crear su propio imperio.


Imagen idealizada del agente napoleónico Lascaris pactando con los árabes

Egipto y la lucha por Siria se convirtieron en el eje de un conflicto internacional. Todas las potencias europeas apoyaban al Imperio Otomano, a excepción de Francia, cada vez más aislada en su apoyo a Egipto. La coalición liderada por Inglaterra exigió a Alí que se retirase de Siria en un ultimatum decidido en una reunión en Londres entre Inglaterra, Rusia, Prusia y Austria a la que no se invitó a Francia (Julio 1840). Alí se negó a ceder, seguro de la ayuda francesa, lo que fué un grave error. Pero aunque Francia ordenó la mobilización de sus tropas, reforzó sus fronteras al enterarse del ultimatum (creando un clima prebélico en Europa) y planeó atacar la flota de Levante inglesa, en realidad no estaba en condiciones enfrentarse a Inglaterra, por lo que pactó con Londres.

 El bombardeo de San Juan de Acre por la flota británica en 1840, que marcó el inicio de la soberanía limitada del Imperio Otomano y del intervencionismo humanitario europeo en el Imperio Otomano (Oriente Medio y Balcanes)

Alí se negó a ceder ante el ultimatum inglés, e Inglaterra intervino de una forma similar a las intervenciones de la OTAN desde el finde la guerra fría: tras suministrar 22.000 mosquetes a libaneses descontentos con el gobierno egipcio, la flota británica bombardeó Beirut y organizó el desembarco de tropas otomanas que, apoyadas por fuerzas británicas, rapidamente se hicieron con el control de Beirut, San Juan de Acre y buena parte de Siria (15). El desastre militar en Siria acabó con el sueño de crear un imperio egipcio: Inglaterra obligó a Egipto a retirarse de Siria, Arabia, Chipre y Creta, así como a reducir su flota y los efectivos de su ejército, de manera que dejó de ser una amenaza. A cambio, Egipto y Sudán pasaron en 1841 a estar en manos de la dinastía de Alí, que gobernaría Egipto hasta ser derrocada por Nasser en 1952. 


La intervención encabezada por Inglaterra durante la Crisis de Oriente de 1840 tuvo consecuencias nefastas para el futuro de Oriente Medio, al establecer de facto la 'soberanía limitada' del Imperio Otomano, marcando el inicio de las intervenciones militares 'humanitarias' occidentales en la región. Además fué el inicio del enfrentamiento entre los imperios británico y francés en Oriente Medio, que marcaría el futuro de la región (16).

 
Siria, origen del intervencionismo humanitario moderno... y de Israel

A cambio de acabar con Alí, occidente (ingleses y franceses basicamente) impuso a los otomanos en 1843 la partición del Libano en una zona norte controlada por los Maroritas y una sur controlada por los Drusos (17); esta partición, unida al proceso de modernización que estaba llevando a cabo el Imperio Otomano y a la manipulación de ambas comunidades religiosas por occidente (Inglaterra apoyaba a los Drusos, Francia a los Maroritas), dió lugar al surgimiento de tensiones crecientes hasta entonces desconocidas entre ambas comunidades (18). la partición tuvo como varias consecuencias: por un lado, los drusos perdieron sus privilegios políticos y feudales, en beneficio de los Maroritas, y su Iglesia; por otro lado, aunque la nueva influencia occidental y la inmersión en el sistema capitalista afectaba fuertemente los negocios de los mercaderes y artesanos locales, los cristianos no se veían perjudicados por ello, al contrario: los occidentales preferían tener como socio local a un cristiano en lugar de un musulman; y a todo esto ha de añadirse que mientras en la zona norte tanto campesinos como terratenientes eran maroritas, en el sur la mayoría de los terratenientes eran drusos y los maroritas eran mayoritariamente campesinos (19). 


Una vez puesta en marcha la dinámica infernal de los odios étnicos no tardaron en tener lugar masacres, que culminaron en el denominado Conflicto Druzo-Marorita de 1860, iniciado el 22 de Mayo y consistente en masacres en el campo y las principales ciudades (Beirut y Damasco) sirias, y cuyas víctimas principales fueron los Maroritas (los cuales a su vez habían masacrado Drusos en 1845...). Pero tras los argumentos etnicistas se ocultaban otros intereses, que fueron los verdaderos responsables del clima de odio que dió lugar a las masacres. Las divisiones sectarias, además de ser necesarias para que occidente dispusiese de marionetas políticas con las que intervenir en la zona (Francia apoyaba las pretensiones hegemónicas de los cristianos, e Inglaterra suministraba armas a los drusos), eran el atributo fundamental de los movimientos nacionalistas utilizados por la naciente burguesía para hacer frente a una creciente radicalización de la población (20). 


 Charles Henry Churchill, consul inglés en Damasco y encargado de Siria (que incluía el Líbano y Palestina); tras la secesión griega, la partición del Líbano y el inicio de la “soberania limitada“ otomana propuso crear un estado judío en Palestina para poder arrebatársela a los otomanos, 55 años antes que el sionismo..

La estrategia etnicista obtuvo tal éxito que el consul británico en Siria, Charles Henry Churchill, propuso al gobierno inglés la creación de un estado judio en Palestina (situada geograficamente debajo de la costa libanesa). "Siria y Palestina han de ser tomadas bajo protección europea", escribió Churchill, proponiendo además la colonización judía de Siria y Palestina; evidentemente, el objetivo era que Inglaterra pudiese hacerse con el control de parte de la costa siria: "Mi propuesta es que los judíos ingleses junto con sus hernanos del continente europeo efectuen una petición al gobierno británico...". Es importante subrayar que su propuesta tuvo lugar medio siglo antes de la creación del movimiento sionista, así como que surge con la clara intención de utilizar a los judíos para obtener una cabeza de puente en la región (21).


En realidad, las masacres de 1860 tuvieron su origen en un alzamiento campesino que se tuvo lugar en la zona gobernada por los Maroritas. Hartos de los enormes impuestos que tenían que pagar, los campesinos exigieron la abolición de los privilegios feudales de los terratenientes y, ante su negativa, en 1859 tuvo lugar un alzamiento en el que se asaltaron y quemaron las propiedades de los terratenientes, que huyeron. Entonces, los campesinos se hicieron con sus tierras y crearon comunas (22), dando lugar a un movimiento campesino que rapidamente se extendió también por la región drusa; pero allí, el clero marorita azuzó a los campesinos cristianos contra los terratenientes druzos: "Después de que los campesinos maroritas del norte se rebelasen contra la principal familia marorita y triunfase, los campesinos del sur sintieron que podían hacer lo mismo. La Iglesia Marorita aplaudió este desarrollo, y ni siquiera intentó ocultar su aspiración a que se crease un emirato marorita bajo protección francesa, deseando que una rebelión pusiera fin al dominio druso" (23); en respuesta, los terratenientes druzos empezaron a organizar partidas armadas de drusos, lo que inició la espiral de violencia que acabó en las masacres de 1860 (24).


 En 1862, los franceses aprovecharon unas luchas sectarias para desembarcar en Beirut, imponiendo al Imperio Otomano la creación del Líbano como provincia separada, con derechos especiales para los cristianos, siendo Francia la protectora de sus derechos

Las masacres tendrían graves consecuencias; para empezar, con la excusa de parar las masacres, y apelando a un tratado con el Imperio Otomano que databa de 1523 (!)  por el cual Francia recibió del sultán el papel de protectora de los cristianos del Imperio Otomano, Paris intervino, desembarcando en Beirut en Agosto 1860, en lo que algunos consideran la primera 'intervención humanitaria' de la época contemporanea (25). El General Beaufort d’Haupoul, antiguo jefe de estado mayor del ejército egipcio durante la campaña siria de Mohammed Alí, estaba al mando de las tropas. Como suele suceder en estos casos, la intervención militar era innecesaria, ya que Fuat Pasha, el ministro de asuntos exteriores otomano, había logrado restaurar el orden mediante una fuerte represión, castigando duramente a los burócratas imperiales y a los miembros de las fuerzas armadas que habían colaborado en las masacres, así como a los drusos (26); éstos emigraron en masa al interior de Siria para huir de las represalias de manera que, tras 1860, la única institución que quedó en pié fué la Iglesia Marorita, que rapidamente se hizo con el control de los engranajes del poder.


Tropas francesas al mando del General Beaufort d'Haupoul desembarcan en Beirut para intentar  imponer un protectorado francés en la zona con la excusa de "proteger" a los cristianos maroritas

El paso decisivo se dió el 9 de Junio de 1861: las potencias occidentales impusieron al Imperio Otomano la conversión del distrito del Líbano en una región autónoma cuyo gobernador tenía que ser católico (y por tanto bajo supervisión francesa). Esta decisión, que ampliaba aún más la segregación de la costa libanesa del resto de Siria, contradecía abiertamente las conclusiones a las que había llegado una comisión de investigación europea creada para averiguar las causas de lo ocurrido. Dicha comisión dictaminó (Octubre 1860) que el origen de las masacres estaba en la separación artificial de la costa libanesa del resto de Siria aplicando criterios étnicos, pero dado que sus conclusiones eran un obstáculo para los objetivos occidentales de hacerse con el control de la costa siria, fué ignorada y cayó rapidamente en el olvido. Con la imposición del predominio cristiano en el Líbano occidente impuso también el sectarismo religioso, inexistente hasta entonces y que ha permanecido vigente hasta nuestros días.


 Campos de refugiados para la población cristiana tras los sucesos de 1860. Ayer como hoy, la población civil, primera víctima del imperialismo occidental, que cinicamente utilizó su sufrimiento para justificar su injerencia en Oriente Medio
 
El fin de la soberanía otomana abrió la Caja de Pandora para el Imperio Otomano; si antes de 1860, las potencias occidentales habían intervenido 'discretamente', para ampliar sus zonas de influencia (27), a partir de entonces lo hicieron abiertamente, siempre con la excusa de impedir masacres. Al mismo tiempo, la prensa occidental se llenó de noticias sobre supuestas masacres, especialmente en los Balcanes (Serbia, Bulgaria,...) y en Oriente Medio (Cristanos, Armenios, Kurdos...). El método utilizado para justificar una intervención militar occidental consistía en 1) denunciar masacres contra civiles, 2) denuncias de violaciones de derechos humanos por misioneros (las ONGs de la época), 3) campañas de prensa exigiendo intervenir militarmente y, finalmente, 4) creación de protectorados o estados marioneta al servicio de la potencia correspondiente . Cualquier parecido con conflictos actuales (Kosovo, Siria...) es pura coincidencia...




NOTAS

(1) HOCQUET, Jean-Claude, “Venice and the Turks“, en CARBONI, Stefano (Ed.): “Venice and the Islamic World“ (2007).


(2) Nada menos que Hernán Cortés (que había logrado gastarse todo lo que ganó en la conquista de Mexico y estaba endeudadísimo) participó en la lucha del Imperio Español contra los turcos en el Mediterraneo, en el fracasado ataque contra Argel, capital de los piratas berberiscos ("Hernán Cortés en Argel 1541“). Finalmente, las derrotas turcas a las puertas de Viena (1529) y la Batalla de Lepanto (1571) lograron poner fin a la imparable expansión del Imperio Otomano. La Orden de Malta (los antiguos Caballeros Hospitalarios de las Cruzadas) se dedicaron entonces a practicar la piratería contra las rutas comerciales otomanas en el Mediterraneo, hasta que su centro de operaciones, Malta, fué conquistado por Napoleón (1798). Hoy día, la Orden de Malta es la única de las tres ordenes militares de las Cruzadas que ha logrado sobrevivir, disfrutando además de reconocimiento diplomático por la mayoría de paises del mundo.


(3) Las expediciones del almirante Zheng He son legendarias, y han dado lugar a diversos mitos, que van desde imaginarias visitas a Europa o el supuesto descubrimiento de América (Wikipedia, "Hipótesis de 1421"); según dichos mitos, en su último viaje Zheng He dipuso de nada menos que 300 barcos, alguno de ellos de 120 metros de longitud, es decir, cinco veces más grande que la carabela Santa María que utilizó Colón para llegar a América, de manera que los cuatro buques y 170 marineros al mando del Duque de Albunquerque habrían cabido holgadamente en su interior. FERGUSON, Niall (2011): “Civilization. The West and the Rest“;  MENZIES, Gavin (2003): “1421: als China die Welt eroberte“. Éste y otros mitos son desenmascarados en "The '1421' myth exposed".


(4) SALENTINY, Fernand (1977): “Austieg und Fall des portugiesischen Imperiums“, p.71. “¿Cómo podía demostrar Vasco de Gama al rey de Calicut que lo mejor era ser amigos? Le ofreció regalos, pero eran pobres para los niveles de la India, por lo que cuando le hablaba del poder de Portugal parecía que estuviera mintiendo. Trató de ocultar lo débil que era, actuando con orgullo y diciendo que otros barcos le seguían; no engañó con esto al rey indio, que debió comenzar a sospechar cada vez más que los portugueses eran espías o piratas, tal como le decían los árabes. Las cosas empeoraron, se secuestraron rehenes por ambos bandos y al final los portugueses zarparon de Calicut perseguidos por una flota de barcos armados“ (CRAINS, Trevor (1991): “Europa descubre el mundo“, p.32-33).


(5) HOCQUET, Jean-Claude, “Venice and the Turks“, en CARBONI, Stefano (Ed.): “Venice and the Islamic World“ (2007).


(6) KALISKY, René (1968): “Le Monde Arabe. Tome 1 - L’Essor et le déclin d’un empire“. 


(7) Durante la conquista de Goa, que se convirtió en el centro del Imperio Portugués en Asia (sede del Virrey y centro de la Inquisición portuguesa en Asia), el Duque de Albunquerque dio ordenes precisas a sus soldados de no efectuar saqueo alguno, de manera que al día siguiente tras la conquista los comerciantes pudieron continuar trabajando con normalidad. BOXER, Charles R. (1985): “Portuguese conquest and commerce in Southern Asia 1500-1770”.


(8) Las Compañías de Indias europeas eran monopolios comerciales dotadas de ejércitos propios e incluso leyes en los territorios sometidos a su control, que eran mucho mayores que las metrópolis mismas; en relidad, su función no era comerciar sino conquistar. La VOC y la EIC no tardaron en convertirse en estructuras gigantescas, con un enorme poder económico (en 1700 la EIC representaba más de la mitad del comercio inglés) y  otros privilegios, cómo el de poder declarar la guerra, negociar tratados o acuñar moneda.


(9) La VOC desaparecería en 1800, arruinada por las constantes guerras con Inglaterra: LOTH, Heinrich (1982): “Das portugiesische Kolonialreich. Austieg und Fall”, p. 102-107. MILTON, Giles (2001): “Muskatnuß und Musketen. Der Kampf um das Gold Ostindiens“ (trad.: “Nuez moscada y mosquetes. La lucha por el oro de las Indias Orientales“).


(10) El creciente dominio de la India por Inglaterra fué rechazado por algunos principes indios; uno de ellos, Tippu Sultan, soberano del reino de Mysore, llevó a cabo varias guerras contra los ingleses, y era un viejo aliado de Francia, desde los tiempos de la monarquía francesa. Napoleón comunicó al Directorio su intención de aliarse con los indios contra Inglaterra: "Tan pronto como hallamos conquistado Egipto, estableceremos relaciones con los principes indios y, junto con ellos, atacaremos a los ingleses en sus posesiones"; similares intenciones tenía Talleyrand. WIKIPEDIA, "Franco-Indian Alliances", "Kingdom of Mysore", "Tipu Sultan".


(11) Tras ocupar Egipto en 1798 (y perder su flota a manos del almirante Nelson), Napoleón inició la invasión de Siria (Febrero-Junio 1799), pero solo logró conquistar Jaffa (Haifa) y ganar algunas batallas en lugares bíblicos (en Canaan, el monte Tabor, Nazaret), siendo incapaz de conquistar la antigua fortleza cruzada de San Juan de Acre; tras cuatro meses se retiró retirarse de nuevo a Egipto, y poco abandonó Egipto de incognito en dirección a Francia, para tomar el poder el 18 Brumario (9 de Noviembre de 1799). WIKIPEDIA, "French campaign in Egypt and Syria 1898-1901", "Battle of the Nile".


(12) "Napoleon‘s arabian dreams"; ÁNTON, Jacinto: "El Lawrence de Arabia de Napoleón".


(13) "Napoleon and the Scientific Expedition to Egypt. The Search for the Ancient Suez Canal".


(14) MAJOROS, Ferenc / RILL, Bernd (2000): "Das Osmanische Reich 1300-1922. Die Geschichte einer Großmacht";  Alí invadió Siria para compensar las pérdidas que había sufrido al apoyar al sultán otomano en la Guerra de Independencia Griega. WIKIPEDIA, "Mehmet Alí".


(15)  En San Juan de Acre, la flota inglesa disparó 48.000 cañonazos contra las defensas egipcias, arrasandolas, y provocando la huida de las tropas egípcias, de manera que la ocupación se llevó a cabo sin incidentes. La noticia de la caida de San Juan de Acre (3 de Noviembre) y la llegada de la flota británica a Alejandría (25 de Noviembre) llevó a Alí a capitular (27 de noviembre). Wikipedia, "Egyptian-Ottoman War (1831-33)". 


(16) WIKIPEDIA: "Muhammad Ali of Egypt", "Oriental Crisis of 1840"; BERHORST, Ralf: "Der Rivale", en GEOEPOCHE Nr. 56, "Das Osmanische Reich 1300-1922". En general se describe a Alí como un buen administrador, confrontándolo con la decadencia y corrupción otomana; sin embargo Alí, el "padre de la nación egipcia" era odiado entre sus súbditos, e incluso sus familiares, hasta el punto de no imponerse un luto oficial a su muerte, tras cuarenta años de reinado; "La administración de Mohamed Alí era admirada por extranjeros y comerciantes, pero era aborrecida por el pueblo que administraba. Además de su gran eficacia y equidad en la tasación entre cristianos y musulmanes, el dominio egipcio introdujo los trabajos forzados, el servicio militar, elevados impuestos, monopolios estatales, y la confiscación de las cosechas de trigo y seda. Había repetidamente alzamientos" Mansel, op. cit., p.95.


(17) Los Maroritas son un grupo escindido de la Iglesia ortodoxa que se unió a la Iglesia católica en el siglo XII, y los Druzos son una secta musulmana escindida de una rama del chiismo (ismailí fatimida), que entre otras cosas cree en la reencarnación de los guerreros y mantiene un orden de tipo clan-feudal. A mediados del siglo XIX ambas comunidades eran las más numerosas del puzzle etnico-religioso de la costa siria.


(18) Un libro de indispensable lectura, que desenmascara los mitos religiosos y nacionalistas que se han escrito para justificar y disculpar lo ocurrido en 1860, es MAKDISI, Ussama Samir (2000): "The culture of sectarianism: community history, and violence in Nineteeth-century ottoman Lebanon". La visión 'tradicional' de los sucesos, que echa la culpa de lo ocurrido a 'los otros' (sean potencias extranjeras, otomanos, maroritas/cristianos, drusos, etc.) puede encontrarse en WIKIPEDIA: "1860 Druze-Maronite conflict", "Mount Lebanon Mutasarrifate"; "Who Invented Lebanon?"; "The Massacres of 1840-1860 in Mount Lebanon". Un libro sobre la historia oral en Líbano recoge una versión según la cual el conflicto se originó a partir de una discusión entre dos chavales, uno druso y otro marorita, mientras jugaban a las canicas: VON ANGERN, Wolf-Hagen (2010): "Geschichtskostrukt und Konfession im Libanon", p.278.


(19) WIKIPEDIA: "History of Lebanon under Ottoman rule", "Druze". KIERKEGAARD, Anne (2010): "Dividing Politics along Sectarian Lines in Lebanon", p. 44.


(20) 150 años después, esto no ha cambiado: "El establecimiento del Libano como un estado donde la comunidad cristiana tenía privilegios especiales es crucial para la compresión del sistema político actual... La contestación política está sometida hoy a un estrecho marco, porque todos los políticos representan a comunidades religiosas específicas, lo que excluye el secularismo de la política". KIERKEGAARD, op. cit. p. 3. Asimismo, Francia sigue apoyando a los Maroritas.


(21) WIKIPEDIA: "Charles Henry Churchill". Antepasado de Wiston Churchill, responsable de Palestina tras la Primera Guerra Mundial.


(22) Sobre las revueltas campesinas y las comunas en Siria, SCHILDER, Linda: "Violence in Rural Syria in the 1880s and 1890s", en KAZEMI, Farhad y WATERBURY, John (1991): "Peasants and Politics in the Modern Middle East". Sobre la aparición del pensamiento radical (y anarquista) en Oriente Medio, el mejor libro es KHURI-MAKDISI, Ilham (2010): "The Eastern Mediterranean and the Making of Global Rdicalism, 1860-1914".


(23) KIERKEGAARD, p. 44. La Iglesia católica tiene experiencia en convertir movimientos de protesta en genocidios. Así se vió Ruanda en los años 60, donde consiguió convertir el movimiento anticolonial que hacía eco al movimiento anticolonialista de Lumumba en el Congo (colonia belga, como Ruanda) en un conflicto genocida entre 'Hutus' (campesinos) y 'Tutsis' (pastores), dando lugar a masacres a gran escala; en 1994 tuvo lugar en Ruanda un genocidio minuciosamente planificado, con la complicidad del Vaticano y Francia, originado por un brutal programa de ajuste estructural; pocos años en antes ocurrió algo similar en la ex-Yugoslavia, donde el vaticano apoyó el independentismo croata, evitando así una respuesta social a otro brutal programa de reforma estructural impuesto por el FMI. CHOSSUDOVSKY, Michel (1997): "The Globalization of Poverty. Impacts of IMF und World Bank Reforms", especialmente los capítulos 7 (sobre Ruanda) y 17 (sobre Yugoslavia); Amor y Rabia, Nr. 2, "Ruanda. Un genocidio a través del mercado" y Nr. 17, "Ruanda (2)".


(24) WIKIPEDIA: "1860 Druze-Maronite conflict".


(25) CHESTERMAN, Simón (2002): "Just war or just peace?: humanitarian intervention and international law", p. 32ff.  Es importante subrayar que la excusa humanitaria fué el principal argumento utilizado por occidente para justificar la ocupación de la costa siria en las Cruzadas, mucho antes de la aparición del Imperio Otomano.


(26) MIKABERIDZE, Alexander (2011): "Conflict and Conquest in the Islamic World: A historical Encyclopedia", p. 519-520. "El ministro de asuntos exteriores otomano se aseguró de que los oficiales y funcionarios otomanos fuesen sancionados por no detener el ataque de los drusos y los líderes drusos fueron encarcelados o huyeron a la montaña para evitar el castigo". KIERKEGAARD, op. cit. p.43-44.


(27) En el Caucaso, por ejemplo, para retrasar lo más posible la expansión del Imperio Ruso hacia el sur (que amenazaba al Imperio Otomano, Persia y la mismísima India), Inglaterra impulsó a través de David Urquhart (primer secretario de la embajada británica en el Imperio Otomano) la aparición de un movimiento de resistencia que frenase el avance ruso; según un periodista de The Times (que apoyaba dicho movimiento) Urquhart creó las estructuras de la resistencia y redactó su 'declaración de independencia'; Inglaterra proporcionó consejeros militares a la resistencia, así como armas. Esto último se hizo evidente tras ser capturado el Vixen, un barco cargado de armas fletado por el Urquhart, que debido al escándalo hubo de abandonar su puesto en la embajada. HOPKIRK, Peter (1990): "The Great Game. On Secret Service in High Asia", p.156-161. Tras la expulsión de buena parte de los Circasianos, el intento de iniciar una 'Jihad' contra Rusia logró echar raices en Chechenia, dando lugar a una guerra que duraría décadas. Curiosamente, Chechenia es una región que pese a haber sido cristianizada en la antiguedad, con el paso del tiempo sus  ideas y prácticas religiosas habían quedado diluidas en una combinación de ideas de las múltiples religiones que se practican en el Caucaso (judaismo, islám, cristianismo, budismo...). JERSILD, Austin (2002): "Orientalism and Empire. North Caucasus Mountain Peoples and the Georgian Frontier, 1845-1917".

sábado, 28 de enero de 2017

LOS MALOS PERDEDORES (Y LO QUE TEMEN PERDER)

DIANA JOHNSTONE, 19 de diciembre de 2016 (Counterpunch)
París.
Si la campaña presidencial de 2016 fue una desgracia nacional, la reacción de los perdedores es un espectáculo aún más vergonzoso. Parece que la máquinaria política que apoya a Hillary Clinton no puede soportar perder unas elecciones.
¿Y por qué?
Porque que están decididos a imponer la hegemonía "excepcional" de los Estados Unidos en todo el mundo, usando cambios de régimen respaldados por los militares, y Donald Trump parece dispuesto a estropear sus planes. Todo el establishment occidental, compuesto en gran medida por ideólogos neoconservadores, intervencionistas liberales, poderes financieros, la OTAN, los principales medios de comunicación y políticos tanto en los Estados Unidos como en Europa Occidental, que e comprometió a reorganizar el Oriente Medio para satisfacer a Israel y Arabia Saudita, han caido en un pánico histérico ante la perspectiva de que su proyecto conjunto de globalización sea saboteado por un intruso ignorante.
El deseo explícito de Donald Trump de mejorar las relaciones con Rusia arroja una llave inglesa a los planes respaldados por Hillary Clinton para "hacer pagar a Rusia" por su mala actitud en Oriente Medio y otros lugares. Si hiciera lo que ha prometido, eso podría ser un duro golpe para el agresivo despliegue de la OTAN en las fronteras europeas de Rusia, sin mencionar las graves pérdidas de la industria armamentista estadounidense, que planea vender miles de millones de dólares de armas superfluas a los aliados de la OTAN con la excusa de la "amenaza rusa".
Los temores del partido de la guerra pueden ser exagerados, ya que los nombramientos de Trump indican que la afirmación de que EEUU es una nación "excepcional" e indispensable probablemente los altos mandos sobrevivirá a los cambios en lo alto del escalafón. Pero el énfasis puede ser diferente. Y los que están acostumbrados al dominio absoluto no pueden tolerar ese desafío.
Malos perdedores de las altas esferas
Los miembros del Congreso de Estados Unidos, los principales medios de comunicación, la CIA e incluso el Presidente Obama se han engañado a sí mismos y a la nación al afirmar que la camarilla Clintonita perdió por culpa de Vladimir Putin. En la medida en que el resto del mundo se tome en serio estos lloriqueos, aumentará aún más el ya considerable prestigio de Putin. Si es cierto, la noción de que la piratería moscovita podría derrotar al candidato favorito de la todo el establishment del poder de EEUU sólo puede significar que la estructura política de los Estados Unidos es tan frágil que la filtración de unos pocos correos electrónicos puede causar su colapso. Un gobierno notorio por husmear en la comunicación privada de todo el mundo, así como por derrocar a un gobierno tras otro por medios menos sutiles y cuyos agentes se jactaban de asustar a los rusos para reelegir a Boris Yeltsin en 1996, que era inmensamente impopular, ahora parece estar llorando patéticamente , "¡Mamá, Vlady está jugando con mis juguetes de hackear!".
Por supuesto que los rusos preferirían naturalmente a un presidente estadounidense que quiera evitar abiertamente la posibilidad de iniciar una guerra nuclear con Rusia. Eso no hace que Rusia sea "un enemigo", es sólo un síntoma de sentido común. Tampoco significa que Putin sea tan ingenuo como para imaginar que Moscú podría decantar a su favor las elecciones con unos cuantos trucos sucios. Los actuales líderes rusos, a diferencia de sus homólogos de Washington, tienden a tener una visión más a largo plazo, en lugar de imaginar que el curso de la historia puede ser cambiado por una cáscara de plátano.
Todo este miserable espectáculo no es más que una continuación de la rusofobia explotada por Hillary Clinton para distraer de sus múltiples escándalos. Como la peor perdedora de la historia electoral de Estados Unidos, debe culpar a Rusia, en lugar de reconocer que había múltiples razones para votar en contra suya.
La máquina de propaganda ha encontrado una respuesta a las informaciones desagradables: tienen que ser "fake news" (noticias falsas, AyR). Los teóricos de la conspiración de Washington se están superando esta vez. Los frikis rusos supuestamente sabían que al revelar unos pocos mensajes internos del Comité Nacional Demócrata, podrían asegurar la elección de Donald Trump. ¡Qué clarividencia más tremenda!
Obama prometió represalias contra Rusia por tratar a los Estados Unidos de la manera en que los Estados Unidos tratan, por ejemplo, a Honduras (e incluso a la propia Rusia hasta que lo impidió Putin). Putin replicó que hasta donde él sabía, EEUU no es una república bananera, sino una gran potencia capaz de proteger sus elecciones. Washington lo está negando a gritos. Los mismos medios de comunicación que vendieron lo de las "armas de destrucción masiva" de Saddam están ahora difundiendo la absurda teoría de la conspiración con caras serias.
Cuando las agencias de inteligencia toman conciencia de las actividades de las agencias de inteligencia rivales, generalmente guardan esa información para sí mismas, como parte del juego mutuo del espionaje. Al difundir esta increible historia han demostrado que el objetivo era persuadir a la población estadounidense de que la elección de Trump es ilegítima, con la esperanza de derrotarlo en el colegio electoral o, si eso fallase, de paralizar su presidencia al etiquetarle el ser un "secuaz de Putin".
Malos perdedores de las capas bajas de la sociedad
Al menos los malos perdedores de las altas esferas saben lo que están haciendo y tienen un propósito. Los malos perdedores de las capas bajas de la sociedad en el fondo están expresando emociones sin objetivos claros. Es una engañosa auto-dramatización el llamar a la "Resistencia" como si el país hubiera sido invadido por extraterrestres. El sistema electoral de Estados Unidos es anticuado y extraño, pero Trump respetó las reglas del juego. Hizo campaña para ganar en las "Regiones Bisagra" (los llamados 'Swing States’ de EEUU, donde ningún partido tiene una mayoría clara pero quien gana en ellos obtiene la victoria en las elecciones, AyR), y no una mayoría de la población, y lo logró.
El problema no es Trump, sino un sistema político que reduce la participación de la población en las elecciones a dos candidatos odiados, respaldados por grandes cantidades de dinero.
Sea lo que sea lo que piensen y crean los manifestantes anti-Trump, en su mayoría jóvenes, en las calles dan una imagen de mocosos malcriados de la sociedad de consumo hedonista que se enfadan cuando no consiguen lo que quieren. Por supuesto, algunos están genuinamente preocupados por amigos que son inmigrantes ilegales y temen ser deportados. Es muy posible organizarse para defenderlos. Los manifestantes pueden ser partidarios de Bernie Sanders muy decepcionados pero, les guste o no, sus protestas equivalen a una continuación de los temas dominantes en la campaña electoral negativa de Hillary Clinton. Ella se centró en el miedo. Al carecer de un programa económico que respondiera a las necesidades de millones de votantes que mostraban su preferencia por Sanders, y para aquellos que se interesaban por Trump simplemente debido a su vaga promesa de crear empleos, su campaña exageró las tendencias más políticamente incorrectas de Trump, creando la ilusión de que Trump era un racista violento cuyo único programa era despertar el odio. Peor aún, Hillary estigmatizó a millones de votantes acusándoles de ser "un cúmulo de deplorables racistas, sexistas, homofóbos, xenófobos, islamófobos, como les quieras llamar". Estas declaraciones fueron hechas en una manifestación LGBT, como parte de su campaña política identitaria para ganar votantes entre las minorías, difamando a la menguante mayoría blanca. La premisa de la política de identidad es que las minorías étnicas y sexuales están oprimidas y son por tanto moralmente superiores a la mayoría blanca, que es el opresor implícito. Es esta tendencia a clasificar a las personas en categorías moralmente distintas que lo que enfrenta a los estadounidenses unos contra otros, tanto -o más- que la hipérbole de Trump sobre los inmigrantes mexicanos o islámicos. Ha servido para convencer a muchos devotos de la corrección política que considerar a los estadounidenses de clase trabajadora blanca de las "flyover regions" (el territorio se EEUU situado entre las dos costas de EEUU, predominántemente rural, AyR) como invasores enemigos que amenazan con enviarlos a todos a los campos de concentración.
Aterrorizados por lo que pueda hacer Trump, sus oponentes tienden a ignorar lo que estos patosos están haciendo en realidad. La última rabieta de la campaña clintonita, culpar de la derrota de Hillary a "Fake News" supuestamente inspiradas por El Enemigo –Rusia- es una forma de la creciente campaña para censurar la Internet -anteriormente para combatir la pornografía infantil o el antisemitismo-, y con el pretexto de combatir "Fake News", es decir, todo aquello que vaya en contra de la línea oficial. Esta amenaza a la libertad de expresión es más siniestra que el machismo de Trump típico de un vestuario de onceañeros.
Habrá y tiene que haber una fuerte oposición política feente a cualquier política doméstica reaccionaria que sea adoptada por la administración Trump. Pero esa oposición debe definir los temas y trabajar para alcanzar objetivos específicos, en lugar de expresar un rechazo global que no vale para nada.
La histérica reacción anti-Trump es incapaz de comprender las implicaciones de la campaña electoral para culpar a la derrota de Hillary sobre Putin. ¿Los niños de la calle quieren realmente la guerra con Rusia? Lo dudo. Pero no se dan cuenta de que, pese a todos sus flagrantes errores, la presidencia de Trump ofrece una oportunidad de evitar una guerra con Rusia. Esta es una ventana de oportunidad que se cerrará de golpe si se salen con la suya el establishment clintonita y el "Partido de la Guerra" (War Party, aquellos sectores del establishment más favorables a un enfoque belicista en la política exterior de EEUU, AyR). Tanto si se dan cuenta como si no, los manifestantes callejeros están ayudando a ese sector del establishment a delegitimatizar a Trump y sabotear el elemento positivo en su programa: la paz con Rusia.
Correcciones en la lista de enemigos
Por sus preferencias fatalmente erróneas en el Medio Oriente y en Ucrania, el establishment de la política exterior de Estados Unidos se ha dirigido hacia una confrontación con Rusia. Incapaz de admitir que los EEUU apostaron por el caballo equivocado en Siria, el Partido de la Guerra no ve otra opción que demonizar y "castigar" a Rusia, con el riesgo de hundirse en el vasto arsenal de armas nucleares del Pentágono. La propaganda antirusa ha llegado a extremos superiores a los de la Guerra Fría. ¿Qué puede poner fin a esta locura? ¿Qué puede servir para crear actitudes y relaciones normales con respecto a esa nación orgullosa que aspira primordialmente a ser simplemente respetada y a promover el derecho internacional anticuado basado en la soberanía nacional? ¿Cómo pueden los Estados Unidos hacer las paces con Rusia?
Está claro que en la América capitalista y chauvinista no hay perspectivas de cambiar a una política de paz poniendo a David Swanson a cargo de las relaciones exteriores de Estados Unidos, por deseable que sea.
Desde un punto de vista realista, la única manera que la América capitalista pueda hacer la paz con Rusia es a través de negocios capitalistas. Y eso es lo que Trump propone hacer.
Un poco de realismo ayuda cuando se trata de hacer frente a la realidad. La elección del director ejecutivo de Exxon Rex W. Tillerson como Secretario de Estado es el mejor paso para terminar con la actual carrera hacia la guerra con Rusia. "Hacer dinero y no la guerra" ('Make money not war', adaptación del lema pacifista 'Make love no war' –Haz el amor y no la guerra- de los manifestantes contra la Guerra de Vietnam, AyR) es el lema pragmático americano en favor de la paz en esta etapa.
Pero la "resistencia" a Trump no es probable que apoye esta política pragmática de paz. Ya está encontrando oposición en el Congreso, que ama la guerra. En lugar de ello, gritando "¡Trump no es mi Presidente!", Los izquierdistas desorientados están reforzando sin darse cuenta esa oposición, que es peor que Trump.
Evitar la guerra con Rusia no transformará a Washington en un refugio de dulzura y luz. Trump es una personalidad agresiva, y las personalidades agresivas oportunistas del establishment, en particular sus amigos pro-Israel, le ayudarán a redirigir la agresividad estadounidense en otras direcciones. El apego de Trump a Israel no es nada nuevo, pero parece ser particularmente intransigente. En ese contexto, las palabras extremadamente duras de Trump para Irán son siniestras, y solo podemos tener la esperanza de que también en este caso se aplique su rechazo declarado a las guerras del "cambio de régimen" (Regime Change, el derrocamiento por todos los medios de gobiernos contrarios a los intereses de EEUU, AyR). La retórica anti-China de Trump también suena mal, pero a la larga hay poco que él o Estados Unidos pueden hacer para impedir que China vuelva a ser la "nación indispensable" que solía ser durante la mayor parte de su larga historia. Los acuerdos comerciales más duros no conducirán al Apocalipsis.
El fracaso del establishment intelectual
La lamentable imagen actual de los estadounidenses como malos perdedores, incapaces de afrontar la realidad, debe atribuirse en parte al fracaso ético de la llamada generación de intelectuales de 1968. En una sociedad democrática, el primer deber de hombres y mujeres dotados del tiempo, la inclinación y la capacidad de estudiar la realidad seriamente es compartir su conocimiento y entendimiento con personas que carecen de esos privilegios. La generación de académicos cuya conciencia política fue se alzó temporalmente por la tragedia de la guerra de Vietnam debería haber comprendido que su deber era utilizar su posición para educar al pueblo estadounidense, sobre todo sobre el mundo al que Washington propuso rediseñar y su historia. Sin embargo, la nueva fase del capitalismo hedonista ofrecía las mayores oportunidades a los intelectuales para manipular a las masas en lugar de educarlas. El marketing de la sociedad de consumo incluso inventó la nueva fase de la política de identidad, con el mercado juvenil, el mercado gay, y así sucesivamente. En las universidades, una masa crítica de académicos "progresistas" se retiró al mundo abstracto del posmodernismo, y ha terminado centrando la atención de los jóvenes en cómo reaccionar ante la vida sexual de otras personas o la "identificación de género". Este tipo de cosas esotéricas alimenta el síndrome de "publica o muere" (en la universidad quien más textos logra publicar refuerza su curriculum vitae y puede llegar más lejos, algo que ha provocado un montón de escándalos –incluso con Premios Nobel- y es una de las fuentes de la endogamia universitaria, AyR) y evita que los académicos del sector de humanidades tengan que enseñar cualquier cosa que pueda ser considerada crítica hacia el gasto militar estadounidense o sus esfuerzos fallidos para afirmar su dominio eterno sobre el mundo globalizado. La peor controversia que sale de las universidades se refiere a quién debe usar el inodoro (se refiere a la discusión en marcha en EEUU sobre eliminar los servicios separados por género másculino-femenino por otros "neutrales" en términos de género, AyR).

Si los snobs intelectuales de las costas (las costas este y oeste de EEUU, donde se concentra el establishment intelectual liberal americano, AyR) pueden burlarse con auto satisfacción de los 'deplorables' pobres de las "flyover regions", es porque ellos mismos han ignorado su deber social primario de buscar la verdad y compartirla. Regañar a la gente por sus actitudes "erróneas" mientras difunden el ejemplo social de la promoción personal sin restricciones sólo puede producir la reacción anti-élite llamada "populismo". Trump es la venganza de las personas que se sienten manipuladas, olvidadas y despreciadas. Por muy deficiente que pueda ser, es la única opción que tenían para expresar su revuelta ante una elección podrida. EEUU está profundamente dividido ideológicamente, así como económicamente. EEUU está amenazado, pero no por Rusia, sino por sus propias divisiones internas y la incapacidad de los estadounidenses no sólo de comprender el mundo, sino incluso de entenderse entre ellos.